Esa oficina aseguró que el país experimentó un crecimiento del 31 % en la producción, mientras que la extensión de los cultivos pasó de las 46.000 hectáreas, en 2013, a las 171.000, en 2017. Estos datos impulsaron el alza del 25 % en la producción global entre 2016 y 2017.

Además, en 2017 la región andina registro el récord de 245.000 hectáreas de plantaciones de coca, un 15 % más que el año anterior. De esa extensión total, el 70 % de los cultivos estaban en Colombia, el 20 % en Perú y el 10 % restante en Bolivia, según la ONU.

Plantaciones en lugares remotos y nuevas bandas criminales empujaron la producción en el principal productor mundial, a pesar de los esfuerzos por alejar a las comunidades rurales del cultivo de coca luego del acuerdo de paz con las Farc, agrega el informe.

“Lo que está pasando en Colombia es preocupante”, dijo Angela Me, jefa de investigación de la UNODC, con sede en Viena. Y es que, según la investigación, el acuerdo redujo de forma drástica la producción en áreas centrales del país ya que las autoridades ofrecieron a los campesinos alternativas al cultivo, pero en zonas otrora controladas por esa guerrilla otros grupos criminales retomaron la actividad.

Esa oficina también advierte que los incentivos para abandonar el cultivo no han terminado de llegar a algunas áreas alejadas de los centros urbanos, mientras que la reducción de la erradicación forzada puede haber dado la idea de que el cultivo de coca era algo “relativamente libre de riesgo”.

En un rango más amplio de tiempo, y volviendo al escenario mundial, en la década de 2008 hasta 2017, se registró un aumento del 50% en la producción, alcanzando un récord de 1.976 toneladas, según el informe, que se basa en las cifras de los sistemas nacionales de monitoreo.

Pero el informe no solo habla de producción, sino también de incautaciones. La mayor parte de la cocaína interceptada a escala global se realiza en el continente americano, con el 90 % del total, 38 % del cual es responsabilidad de Colombia. En el mencionado periodo de 10 años, la cantidad de cocaína incautada a nivel mundial subió un 74 %, añadió.