Sin embargo, nada de eso se concretaría en caso de que López llegue a ser alcaldesa, puesto que las consecuencias de una decisión de esa magnitud la exponen a investigaciones penales y disciplinarias.

“La propuesta de Gustavo es revocar y con la plata de Bogotá hacer un tercio del metro, para generar un hecho político y que la nación vuelva a dar más plata, pero no quiero hacer balcón, quiero gobernar”, sentenció la candidata en una entrevista con El Espectador.

El periódico sondeó además la posición de López respecto a Gustavo Petro y Enrique Peñalosa, antagonistas políticos en los últimos 4 años. La candidata aclaró que con el líder de la Colombia Humana existe “amabilidad y respeto”, pese a las diferencias públicas.

Sobre el alcalde de Bogotá afirmó que se queda con algunos logros de su gestión, pero lo calificó de impositivo y arrogante. También lo acusó de promover una maquinaria política “a punta de mermelada en el Concejo, con lo que compra todo: quién lo vigila, lo denuncia”.

De igual manera, aceptó que no está cómoda con Hollman Morris en la coalición de los partidos de centro-izquierda, la fuerza que busca recuperar la Alcaldía Mayor de Bogotá.

“Cuando conformamos la coalición, al final había que incluir a Hollman, pero no puedo apoyar a alguien que tiene denuncias por manoseo y acoso a mujeres y una denuncia por maltrato familiar”, aclaró López a El Espectador.

La aspirante bogotana, de 49 años de edad, tiene la difícil misión de conciliar las distintas facciones de la izquierda con las propuestas del centro, y en ese ejercicio concibe la ciudad integrada con la región, basada en proyecciones de crecimiento mucho más moderadas de las que existen y que fueron empleadas por la administración Peñalosa para pensar en una ciudad densificada en el norte.