La decisión de continuar con el paro pese a que ambas partes aceptaron sentarse a la mesa la informó el presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Julio Roberto Gómez, y explicó las dificultades que representa echar para atrás, en un tiempo tan corto, una jornada de esas dimensiones.

Esa fue la respuesta a la solicitud que el Gobierno les hizo a las centrales obreras, a los estudiantes, a los campesinos y a los indígenas de no hacer el paro de este miércoles.

En todo caso, el Ejecutivo solicitó que las protestas sean entonces pacíficas. La Procuraduría recordó que el Gobierno no puede prohibir las movilizaciones.

Uno de los detalles que llaman la atención en esta jornada en Bogotá, es que la Alcaldía dijo que las marchas no podrán llegar a la Plaza de Bolívar, tradicional punto de encuentro de esas expresiones.

Diego Molano, director del Departamento Administrativo de la Presidencia y coordinador del diálogo entre el Gobierno y los promotores del paro explicó que este martes las conversaciones girarán en torno a una propuesta que hizo el Ejecutivo de una mesa paralela pero que tenga vasos comunicantes con la conversación nacional para tatar de encontrar, en los 13 puntos que plantearon los promotores de las protestas, dónde debe actuar el Gobierno y dónde las otras ramas del poder público.

Otro de los detalles que hacen parte del contexto de esta conversación son las declaraciones de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez en el programa ‘Hora 20’ de Caracol Radio, en donde dijo que el Gobierno no iba a negociar, sino a dialogar con los promotores del paro, lo que limita el margen de maniobra en una mesa que pretende superar una crisis.