El momento de la detención quedó registrada en un video, y allí se observa cuando policías requisan a un hombre al que le cuelgan varias botellas que llevaba adheridas a su cuerpo.

“Siéntese ahí si quiere, y se quita el pantalón”, le dice uno de los uniformados, y es en ese momento que queda al descubierto que el hombre también llevaba licor oculto en sus piernas y atado con cinta.

Mientras esto ocurre, en medio del asombro de los testigos, en la parte de atrás dos policías proceden a requisar a otro hombre que porta una camiseta roja, pues su aspecto es sospechoso debido a un bulto que sobresale en la parte de su cintura.

Es así como las autoridades descubren que esta persona también lleva aguardiente adherido a su cuerpo, según se aprecia en la grabación que difundió Tv Cúcuta.

Este hecho, que puede ser penalizado ya que en los alrededores del estadio Pascual Guerrero estaba prohibido el porte o consumo de licor, es uno de los pocos incidentes de orden público que, según la Policía, se registraron durante y después de la final del fútbol colombiano, en donde América de Cali se quedó con el campeonato.

“Posterior a la terminación del partido tuvimos un total de 50 caravanas, las cuales fueron atendidas casi en su totalidad por personal policial. Asimismo, atendimos 366 riñas en diferentes sitios de la ciudad. Tuvimos un total de 1500 hombres a lo largo del estadio y en los alrededores”, explicó el coronel Didier Estrada, subcomandante (e) de la Policía de Cali, citado por el diario El País.

Además de eso, la Policía también tuvo acompañamiento de un helicóptero y de varios dispositivos tecnológicos para rastrear cualquier irregularidad dentro y fuera del escenario deportivo. Por eso, con toda esa seguridad, era casi imposible que estos dos hombres ‘cisterna’ lograran burlar el dispositivo e inundar el estadio con el licor que llevaban.