En las pasadas elecciones por el segundo cargo político de elección popular más importante del país, Claudia López se presentó ante la ciudadanía de Bogotá en su plan de Gobierno de la siguiente manera:

“Soy una ciudadana como ustedes, hija de una maestra y de un boyacense que llegó a esta ciudad con sueños y esperanza”. 

Sin embargo, esa descripción se queda corta para reseñar su larga trayectoria en la política.

La carta de presentación de López se escribió en 1989, cuando conformó la generación de jóvenes que impulsó la Séptima Papeleta que condujo a la clase política nacional a que conciliara para crear una nueva Constitución para el país, la de 1991. Al mismo tiempo, la ahora alcaldesa de la capital cursaba su carrera de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia.

La formación académica de López se robusteció con la maestría en Administración Pública y Política Urbana que realizó en la Universidad de Columbia y el doctorado en Ciencia Política que culminó este año en la Universidad de Northwestern.

La carrera política de la mandataria capitalina retomó vuelo a finales del siglo pasado, cuando fue designada como alcaldesa encargada de la localidad de Santa Fe. Desde que salió de ese cargo, López le dedicó bastantes años a investigaciones encaminadas a denunciar la corrupción en la clase política nacional y el fenómeno conocido como parapolítica.

Por sus investigaciones, ha destacado ella en muchas oportunidades, decenas de políticos fueron condenados o retirados de sus cargos.

Claudia debutó triunfante en sus aspiraciones por llegar a un cargo de elección popular. En 2014 se presentó al Senado de la República y obtuvo una curul con el apoyo de más de 81.000 colombianos. López terminó sus cuatro años en el Congreso anunciando que se lanzaría a la presidencia y que lideraría la denominada consulta anticorrupción.

El cargo político más importante del país le fue esquivo. La exsenadora desistió prefirió ser fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo, pero ambos no alcanzaron a superar la primera vuelta. Un poco más de 400.000 votos los separaron de Gustavo Petro. Otro ‘centavo para el peso’ fue el que faltó para que la consulta anticorrupción fue exitosa: 465.000 votos más necesitó la causa convocada por ella para ser mandato obligatorio para los congresistas del país.

Sin embargo, la vida le dio a López la mejor revancha de todas. Un año después fue electa como alcaldesa de Bogotá, con la votación más alta en la historia de la capital del país. Más de 1,1 millones de bogotanos confiaron en sus propuestas para sacar adelante a la ciudad y ahora ella tendrá cuatro años para no defraudar ese apoyo.