Después de que la Contraloría advirtió que no se encontraban algunas dosis de la vacuna contra la COVID-19, entre ellas, 3 en el Hospital Pablo Tobón Uribe, ese centro de atención respondió.

Con un comunicado, ese hospital aseguró que, de las 1.170 dosis que recibió tuvo un alto rendimiento del 99,74 %. “Un porcentaje muy superior a lo que el propio fabricante ha reportado de su uso eficaz”. 

El hospital apunta que dos de los viales de las vacunas llegaron con una menor cantidad, lo que incidió en el número de las dosis suministradas. De hecho, en su texto, apunta que notificó la situación a la Secretaría de Salud de Medellín

 

Agrega que “al no contener los ml. [mililitros] necesarios, [los dos viales] fueron desechados por la seguridad del paciente, dejando evidencia y siendo reemplazados por una dosis completa”.

Así mismo, el hospital fue contundente al decir que actuó de manera correcta al usar una nueva dosis y desechar las anteriores. 

Sobre la tercera dosis en discordia, el hospital apuntó que, “durante la administración del biológico a un colaborador asignado para la vacunación, se desbordó el contenido de la jeringa”. Esta también tuvo que ser reemplazada.

Declaraciones del director del hospital sobre las dosis perdidas

Citado por El Colombiano, Andrés Aguirre, director del Hospital Pablo Tobón Uribe, señaló que la palabra ‘perdida’ “es inexacta” y pidió a los organismos de control “ser más justos” con sus señalamientos.

Reiteró en el diario que dos de los viales llegaron con una menor cantidad de la dosis. “Por lo tanto, nunca se pierde lo que nunca se tuvo”.

Agregó que “la circunstancia es de producción de Pfizer” y que la anomalía fue detectada antes de la preparación del biológico.

“La palabra perdidos no se atiene a la realidad y obedece a las variaciones de producción de un medicamento”, anotó Aguirre en el medio regional.

Este es el comunicado del Hospital Pablo Tobón: