Por casos semejantes, en otros países, han renunciado funcionarios, le recuerdan los intelctuales a Peñalosa en una carta que publica El Espectador.

Quienes firmamos esta carta estamos adelantando o ya terminamos estudios de doctorado en diversas universidades del mundo. Usted debe saber, señor alcalde, que lo hacemos con esfuerzo y convicción y con ganas de aportarle al país en la medida de nuestras posibilidades.

afirman los firmantes de la misiva.

Y a continuación, agregan:

Por eso nos parece injusto que personas como usted, que hoy gobierna a la capital del país, suplante con falsedades lo que a nosotros y nosotras tanto sacrificio nos cuesta”.

En su carta citan un aparte del filósofo Michael Focault, quien aseguró que deben existir

procedimientos, verbales o no, mediante los cuales se saca a la luz -y esta puede ser tanto la conciencia individual del soberano como el saber de sus consejeros o la manifestación pública- algo que se afirma o más bien se postula como verdadero, sea claro está por su oposición a una falsedad que ha sido suprimida, discutida, refutada, pero también tal vez por arrancamiento a lo oculto, por disipación de lo olvidado, por conjuro de lo imprevisible”

(Foucault, 2014, pp. 24).

Los cuestionamientos se producen como consecuencia de las revelaciones de El Espectador en las que se señala que en su vida pública, Peñalosa ha sido identificado como doctor de la universidad de París, algo que él mismo aclaró no es cierto.

La comunidad académica en Colombia y en el mundo, pero sobre todo la ciudadanía (quienes votamos y quienes no votamos por usted) merecemos una explicación del Alcalde Mayor de Bogotá. Usted debe saber que por casos similares de falsedad o plagio han renunciado altos funcionarios en otros países,

puntualiza la carta.