El hombre detrás de esta tragedia es Ricardo Bolaño, un transportador en Santa Marta que desde el miércoles 4 de diciembre de 2013 afronta la pérdida de su hija, Lina Marcela Bolaño, una joven maestra de 22 años que fue asesinada dentro de su vivienda, según reportó El Heraldo.

Bolaño le explicó al medio regional que las autoridades competentes “no le han parado bolas al caso”, y aseguró que “ni Medicina Legal ha hecho un buen trabajo” ya que no le ha confirmado si recolectó “huellas y otras pruebas” para tratar de esclarecer este crimen.

Fue por esa impotencia que el padre decidió ofrecer la recompensa “para ver si alguien se motiva a decir la verdad”, pues hasta el momento hay varias versiones en torno al asesinato, pero nada concreto.

“Hasta el último día de mi vida seguiré insistiendo […] Ella era mi vida, lo era todo. Aunque ahora pareciera que puedo morir de dolor y que mi corazón está a punto de romperse, estoy seguro (de) que cuando caigan los criminales podré volver a sonreír”, expresó Bolaño al medio barranquillero.

En cuanto a la muerte de la joven, dueña de un colegio que le heredó su mamá al fallecer (en 2008), Zona Cero detalló en su momento que al parecer se dio por asfixia mecánica, y que el cadáver fue encontrado en su habitación atado de pies y manos.

A partir de este hallazgo, el medio dice que una de las hipótesis que manejaron las autoridades fue la de un robo, ya que el día anterior a los hechos (3 de diciembre) la joven “había retirado dinero de una entidad bancaria para el pago de la nómina de profesores” del colegio Galicia.

Además, dice, porque esa misma noche la víctima departió con varias personas en su vivienda, pero al siguiente día en la inspección no se encontró ni el dinero ni el teléfono celular de la mujer.

Fue a partir de esos detalles, dice Zona Cero, que la conclusión que se sacó apuntaba a que las personas que atacaron a la mujer “sabían del dinero” que ella guardaba en su casa, y que como presuntamente eran conocidas de la víctima “la asesinaron” para no dejar cabos sueltos.