El colectivo, que recibió una serie de denuncias desde el 2009, descubrió, de acuerdo con Blu Radio, que en cinco cementerios del Meta hay 2.304 cuerpos de personas no identificadas, de los cuales 1.674 fueron registrados como muertos en combate.

La emisora dice, citando el informe, que fueron los batallones de la Séptima Brigada del Ejército adscrito a la Cuarta División, la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, El Comando Específico de Oriente y otras brigadas móviles las que reportaron esos cuerpos como dados de baja.

No obstante, el documento asegura, según el medio, que se ha podido corroborar que 74 de los fallecidos no murieron en combate.

Al respecto, el abogado Édison Cuéllar Oliveros, del colectivo que hizo el informe, le dijo a Blu Radio que durante 10 años lograron “demostrar que esas personas no eran guerrilleras, sino que eran campesinos de la región quienes fueron asesinados y quienes fueron presentados como guerrilleros dados de baja en combate para subir las cifras institucionales de los éxitos contra la guerrilla”.

Estos casos, de acuerdo con el documento, habrían sucedido entre los años 2000 y 2008.

El informe, de unas 400 páginas, se entregará a la JEP, a la Comisión de la Verdad y a la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas el 2 de agosto, asegura la frecuencia radial.