Algunos conductores solo aminoran la velocidad y toman fotos sacando la mano por la ventana de su carro y otros se han tomado el carril derecho del puente para detenerse, generando congestión en ambos casos, informó Blu Radio.

Y es que esa cantidad de gente que ha acudido a conocer el nuevo puente es la que parece haber atraído a una buena cantidad de vendedores ambulantes que, según El Heraldo, incluso obligan a los transeúntes a cruzar por la ciclorruta por la falta de espacio que tienen para caminar.

“Vendedores de chuzo, arepas, bebidas refrescantes y hasta de toallas son algunos de los que se pueden encontrar en los alrededores del viaducto”, asegura ese diario. Todo esto pese a que algunos de los vendedores también habrían sido multados por ofrecer sus productos en un sitio inadecuado, de acuerdo con la emisora.

En su editorial de este jueves, El Heraldo subraya que el problema podría poner en riesgo la seguridad de quienes transitan por allí, comentando que ha sido escasa la atención de las autoridades a lo que sucede.

Por un lado, ese medio atribuye la actitud de los que visitan el sitio a “lo que nuestras abuelas denominaban acertadamente como ‘novelería’”, y por otro lado denuncia que “la cultura del rebusque ha invadido los alrededores del viaducto”.

Sin embargo, el editorial también propone que tales actividades deberán, como mínimo, controlarse. Por ejemplo, propone que se dispongan zonas seguras para que los vendedores puedan permanecer sin afectar la movilidad, y pide a los visitantes que eviten crear peligros con maniobras temerarias.

“El Puente Pumarejo es nuestro orgullo y debemos usarlo como lo que es: una vía vehicular que debe funcionar con eficiencia y seguridad”: El Heraldo

Algunas fotos compartidas por el diario atlanticense dan cuenta de las complicaciones y cantidad de personas que circulan por el puente tras su estreno: