Así, con esa frase que es sinónimo de catástrofe, definió el defensor del Pueblo, Carlos Negret, el desolador panorama que se encontró en la población de Mercaderes, en Cauca, en donde la minería principalmente ilegal está secando ríos y matando la vegetación debido a los químicos que se utilizan para explotar el oro.

“Este es el río Sambingo, que como ven, está totalmente contaminado por la minería ilegal […] esto no puede volver a ocurrir, y pese a que hemos advertido esto nuevamente en el río Hatoviejo, en el corregimiento de Curacas (Mercaderes), está empezando una extracción ilegal de oro como esta”, advirtió Negret, en un video que compartió la Defensoría.

El funcionario dijo que de continuar con esta situación y si las autoridades competentes no actúan, entre ellas la Fuerza Pública y el Ministerio de Ambiente, en unos meses “nos vamos a encontrar con lagunas como estas, que es donde trabajan el oro, y nos quedan estas montañas de desastre que no merecen nuestros hijos”.

Noticias Caracol compartió la alerta de Negret y mostró varias imágenes de cómo la minería ilegal está contaminando las fuentes hídricas en, según la entidad, 15 departamentos del país.

Las zonas con mayor riesgo están cerca de los ríos Nechí y Cauca, en Antioquia; los ríos Atrato y San Juan, en Chocó; en el río Ovejas y en por lo menos 20 fuentes más del Cauca hay contaminación.

También, explica el noticiero, el río Marmato (Caldas) está en riesgo, así como varios afluentes de municipios aledaños en donde “se sobrepasaron los niveles de mercurio”. A eso se suman poblaciones en Bolívar, Córdoba y Nariño, en donde las comunidades denuncian que esta ambición por el oro pone en peligro los recursos naturales.

Las imágenes más aterradoras de esta contaminación las compartió Noticias RCN, en mayo pasado, y dijo que el impacto de la minería ilegal es “devastador” en la región del Bajo Cauca antioqueño.

Por eso, hizo una comparación de cómo se veía el río Nechí hace seis meses, y concluyó que hay un tramo que está arrasado por la minería.