Sin dar mayores detalles sobre la presunta masacre ni sobre los posibles autores de los hechos denunciados, el gobernador de Nariño se quejó en esa red social por la presencia de grupos armados en su departamento, pues esto “viola el Derecho Internacional Humanitario” y “sume en el terror a comunidad”.

“No al derramamiento de sangre en Nariño”, pidió el mandatario departamental en uno de sus trinos, y en otro mensaje hizo un llamado a la presidencia, el Ministerio de Defensa, el Ejército, la Policía y la Fiscalía para que procedan a “tomar acciones que devuelvan la tranquilidad en la región”.

Así mismo, a propósito de la supuesta matanza, Rojas exigió el cumplimiento de lo pactado en el acuerdo de paz con las Farc, en especial respecto a la sustitución de cultivos ilícitos en esa zona del suroccidente colombiano.

Según El Ámbito, las víctimas serían 9 jóvenes que, de acuerdo con información preliminar publicada por ese portal, “se encontraban departiendo y fueron acribillados” en hechos que ocurrieron entre las 10 y las 11 de la noche del sábado.

“Varios encapuchados dispararon indiscriminadamente contra un grupo de jóvenes en la vereda Catalina, se encontraban en una casa campestre. Se desconoce los autores de los hechos ocurridos”, agregó ese medio.

La presunta masacre ocurre horas después de que el mismo gobernador Rojas rechazara “los actos de barbarie que se están realizando en el departamento”, esto en relación al reciente asesinato de 2 disidentes de las Farc en Magüí Payán, Nariño, informado por El Espectador, y sobre el cual circuló un video cuya veracidad fue confirmada por las Fuerzas Militares.

En dicha grabación, que circuló esta semana a través de Whatsapp, supuestos miembros de la estructura Cordillera Sur de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia aparecen junto a los cadáveres descuartizados de los 2 guerrilleros de las disidencias de la columna Franco Benavides del frente 29 de las Farc, precisó el diario bogotano.