El abogado es investigado por decisiones que habría tomado de forma irregular en uso de su cargo como juez administrativo en Villavicencio, entre ellas el haber certificado prácticas profesionales a dos de sus amigos para que así se pudieran graduar de la carrera de derecho.

“Con la finalidad de coadyuvar la obtención del título de abogado de manera fraudulenta”, aseguró la fiscal del caso, Marcela Márquez, en video de la audiencia de imputación de cargos publicado por Noticias Uno.

Uno de esos casos tiene que ver con Yency Lorena Chitiva León, quien según documento firmado por Vargas Castro, realizó su judicatura entre junio de 2011 y abril de 2012 en el juzgado de Villavicencio en el que laboraba el hoy togado, añadió ese medio.

Sin embargo, tal como indicó la fiscal delegada, la joven nunca habría desempeñado dicho cargo pues en esa época se encontraba trabajando como supernumeraria de la Dirección Distrital de Impuestos de Bogotá, revela el video de la diligencia judicial.

La Fiscalía incluso aseguró, allí mismo, que durante el periodo que presuntamente estaba haciendo sus prácticas en Villavicencio, Yency Lorena vivía en Bogotá en un apartamento cuyo canon de arrendamiento era pagado por su amigo y entonces juez.

Pese a que el hoy magistrado de la sala laboral del Tribunal Superior de Bogotá se  ha defendido diciendo que él conoció a Chitiva en el año 2011 durante la supuesta práctica, la Fiscalía tiene en su poder un certificado de la Cámara de Comercio de Bogotá que revela que la relación data del año 2008, cuando la hoy abogada fue empleada de Vargas Castro, indicó el noticiero.

En el escrito de la fiscal se menciona, además, una fiesta de cumpleaños del juez acusado donde este presentó a Yency Lorena como su novia. En dicha celebración también fue visto Fernando Rojas Supelano, “amigo de tomata” del imputado que también obtuvo favores del citado despacho de la capital del Meta, según la delegada del ente acusador.

Rojas Supelano al parecer también logró su tarjeta profesional gracias al fraudulento certificado de practicante que obtuvo por intermedio del hoy magistrado Vargas Castro, relató el medio informativo.

Por si fuera poco, al investigado también se le señala de nombrar a otro amigo, Édgar Javier Ávila Gómez, como secretario del famoso juzgado de Villavicencio, donde se mantuvo durante tres años pese a que este apenas era bachiller y para el cargo se requería título de abogado, acotó el noticiero.

Carlos Andrés Vargas Castro no aceptó los cargos de prevaricato por acción, falsedad ideológica en documento público en concurso homogéneo y fraude procesal que le imputó la Fiscalía. De ser hallado culpable, podría ser condenado a diez años de prisión, puntualizó RCN Radio.

Vea a continuación el informe de Noticias Uno del que se desprende esta nota: