La primera claridad que hace Flórez es que él no apoya la revocatoria que promueven los sectores del progresismo, liderados por el exalcalde Gustavo Petro.

Mire, yo no soy partidario de revocar a Peñalosa, aunque la revocatoria es un derecho constitucional, y hay que respetarlo. Me parece que desordena una ciudad. Tampoco fui partidario en el Gobierno anterior. No me vinculé a ninguno de los comités que existían.

dijo el concejal y excandidato a la alcaldía.

Flórez, en una extensa entrevista con María Isabel Rueda en El Tiempo, explicó no solo por qué ve viable este mecanismo de participación, sino que enumera los muchos errores políticos que el alcalde ha cometido para estar en esta situación tan comprometida.

Según el concejal, de quien no se puede decir que tenga simpatías por Petro y su grupo progresista, si este domingo fuera la votación de la revocatoria, Peñalosa la perdería.

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Y no porque la ciudad respalde al exalcalde, sino por los errores políticos del mandatario, que no ha sabido trasmitir su gestión, sino que se ha empeñado en dar peleas tercas e inoportunas, como la de la reserva Van der Hammen y no afrontar los temas de seguridad y movilidad centrales para la ciudadanía.

Según Flórez, el mayor error de Peñalosa fue ayudarle a sus opositores a crecer y ganar la fuerza que no tenían cuando comenzó el proceso, es decir, cuando terminó su alcaldía:

Es indudable que parte del discurso de la revocatoria es oportunista, porque un sector de quienes están a favor de la revocatoria fueron los que gobernaron los últimos cuatro años y no hicieron absolutamente nada,

agregó el concejal.

O en otros términos, como lo definió en su intervención en Hora 20 de Caracol Radio: se convirtió en el más entusiasta promotor de su propia revocatoria.

Esta es la lista de los errores políticos que enumeró Flórez por los que él cree que la revocatoria tiene sustento:

  • La ciudad está atrasadísima en términos de movilidad.
  • Tiene serios problemas de seguridad, como lo tienen la gran mayoría de las ciudades del país.
  • Una vez es elegido, el funcionario (Peñalosa) pone su espejo retrovisor.
  • El Alcalde desperdició la luna de miel con los bogotanos.
  • Él llega pateando esa religión (el activismo medioambiental de los jóvenes) diciendo que la Reserva van der Hammen es un potrero. Negar la posibilidad de que exista es un inmenso error.
  • (Bogotá se convirtió en un destino turístico por sus grafitis) y entonces Peñalosa dice que estos producen inseguridad.
  • Anunció que iba a crear una gerencia de colados; al año dijo que no había plata para el convenio.
  • Peñalosa creó durante años una imagen de él como un gerente y no ha logrado reactualizar esa imagen.
  • Y eso, al lado de una comunicación pésima, le está produciendo este pavoroso divorcio con la ciudadanía.
  • El presidente nombrado por él en la Empresa de Teléfonos de Bogotá dice que esto (la ETB) son unos zapatos viejos. Hombre, si la va vender tiene por lo menos que acreditarla.
  • Toda decisión que se tome siempre tendrá opositores, pero el alcalde, a los opositores que heredó, no hace sino sumarle nuevos opositores.
  • En la oposición a Peñalosa estamos muchas personas, desde quienes quieren dinamitar el edificio hasta quienes queremos mejoras capitales, que se repare capitalmente el edificio. Pero él escoge como su principal interlocutor al anterior exalcalde.
  • En las áreas en las que es fundamental producir resultados en el menor tiempo posible, teniendo en cuenta por supuesto las dificultades, Peñalosa no tiene un equipo gerencial.
  • La petición fundamental de las mamás y de los papás en los barrios populares es: hagan algo frente al narcotráfico.
  • Ya existían unos estudios (para un metro subterráneo) que de inmediato rechazó, lo cual fue una necedad.
  • Se aisló en sus obsesiones como la de seguir sembrando transmilenios por Bogotá, que disgusta a una parte de los bogotanos, y el Alcalde se ha negado a comprenderlo.