El joven fue sorprendido por agentes del CTI y del Gaula militar en el sector de Estadio, centro de Medellín, y la Fiscalía lo identificó como Esteban Palacios Cadavid.

El organismo acusador aseguró, en un comunicado, que Palacios estaba en compañía de un menor de 17 años, y que la detención se hizo efectiva “luego de recibir el dinero producto de la extorsión”.

A la joven víctima le estaban exigiendo, según la Fiscalía, 500.000 pesos en efectivo “para no publicar las fotos íntimas que tenía en el celular”, que le fue hurtado en la noche del pasado 28 de diciembre de su lugar de residencia, en la zona de Estadio.

Para el día del robo, según denunció la estudiante universitaria, ella se encontraba en la casa durmiendo con sus padres cuando, al parecer, “personas desconocidas ingresaron… y le hurtaron dos teléfonos celulares y joyas avaluadas en 1.500.000 pesos.

Luego del hurto, la Fiscalía dijo que “supuestamente, la estudiante comenzó a recibir mensajes en sus redes sociales con contenido extorsivo”, y que al percatarse de que le estaban pidiendo dinero para no hacer públicas sus fotos íntimas, decidió denunciar el caso ante las autoridades.

Pese a que la Fiscalía cuenta con material probatorio, que la captura se hizo luego de la entrega del dinero y que la joven señaló al supuesto ladrón, el procesado “no aceptó los cargos” que le imputaron por los delitos de extorsión agravada, hurto calificado y agravado y uso de menores para la comisión de delitos. De todas formas, fue enviado a una prisión.

En cuanto al menor, la Fiscalía informó que será un juez de responsabilidad penal para adolescentes el que se haga cargo de la respectiva judicialización.