La menor fue atracada en su propio barrio, donde le quitaron su teléfono, con la mala fortuna que las personas que la asaltaron esculcaron el dispositivo y encontraron fotos y videos sexuales de la propietaria del mismo.

En consecuencia, según lo relató Semana, los malhechores se pusieron rápidamente en contacto con la joven gracias a que tenía abiertas sus redes sociales en el mismo celular, y le pidieron 80.000 pesos para no difundir el material.

“¿Qué quiere que haga con todas esas fotos? Se las envío a su novio. Se las hago llegar a su mamá. Consígneme la plata hoy o quiere quedar como un puto culo en el barrio y con su familia”, fueron las palabras con las que se dirigieron a la quinceañera, reveló el medio.

En su afán, la joven pidió plazo para cumplir: “Deme una esperita que no me han querido prestar la plata. Estoy mirando si en Bogotá me la consigo. No me vaya a perjudicar, por favor. Estoy muy asustada, no quiero que mi mamá vea esas fotos, se lo pido”.

Lo cierto fue que la menor optó por contarle a su madre y esta acudió a la Policía, cuyos agentes organizaron un operativo en el que la víctima fijó una cita para pagar el chantaje.

En el momento de la entrega del dinero, aparecieron los uniformados y detuvieron a 3 mujeres, 2 menores  y una mayor de edad, quienes se encargaban de la extorsión y que ahora deberán responder por sus delitos.