Ella contó cómo en 2008, cuando tenía 15 años, fue engañada por una de las cocineras de Giraldo y llegó a trabajar en la casa en la que vivían algunos de los hijos del exparamilitar. 

“Tenía 15 años, yo llegué a Santa Marta y ahí conocí a una mujer, ella me pidió que me quedara trabajando con ella, haciéndole los oficios de la casa y cuidándole los niños y ella a cambio me ayudaba con los estudios, me daba vivienda y me compraba las cosas personales que yo necesitara”, detalló la joven, en diálogo con Noticias Caracol.

Camila dijo a ese informativo que tan solo unos días después de llegar a la casa, la cocinera de Giraldo le dijo que tenía que ir a la cárcel Modelo de Barranquilla, donde estaba recluido Giraldo, para visitarlo. 

Allí, el exparamilitar abusó sexualmente de la menor. Ella tuvo que ir durante varios fines de semana a esa prisión de la capital del Atlántico, ya que la cocinera de Giraldo la amenazaba diciéndole que estaba siendo vigilada en todo momento. 

“Recuerdo que yo lloraba porque pensaba que se iba a morir encima de mí y a mí solo se me salían las lágrimas. Yo decía ‘Dios mío, ayúdame porque este hombre se va a morir encima de mí’, o sea, yo no entendía nada de esa parte porque nunca la había vivido y entonces yo recuerdo que él terminó de hacerme el acto sexual y recuerdo que yo me envolví en la sábana, entré al baño y empecé a ducharme”, contó la joven, en ese noticiero. 

La joven dijo que un fin de semana, cuando se estaba alistando para ir obligada a esa cárcel, recibió una llamada que terminó significando su libertad. 

“’Se llevaron a Hernán extraditado para Estados Unidos‘, y eso fue lo que detuvo otra vez que me tocaba ir, que a él lo extraditaron”, dijo la joven, en ese informativo. 

Ella contó que a pesar de que se habían terminado los abusos de Giraldo, quedó con secuelas físicas y psicológicas que le provocaron enfermedades. 

“Me diagnosticaron sífilis, me sometieron a tratamiento y bueno, es una cicatriz que queda para toda la vida. Me costó levantarme, muchísimo. Siempre viví con la zozobra de quitarme la vida, siempre era esa lucha interna, cómo me voy a cortar las venas”, manifestó la joven, en ese canal. 

De igual forma, ella señaló que pidió ser reconocida, ante la justicia, como una de las numerosas víctimas del exparamilitar, pero que su caso no prosperó. 

“Cuando fui a la oficina de Reparación de Víctimas me dijeron que ya habían pasado muchos años y que era negado para mí el proceso de reparación y acogerme, y me dijeron que él ya estaba en la cárcel, que qué más quería y que lo importante era que estaba en la cárcel, me contestó la mujer que me atendió”, agregó la joven.

Este es el relato de la joven:

Escabrosos detalles de los delitos del exparamilitar Hernán Giraldo 

El confeso violador Hernán Giraldo, conocido como ‘taladro’ o el Monstruo de la sierra’, por su insaciable apetito sexual, reconoció que violó a por lo menos 35 niñas menores de edad. 

No obstante, ese número palidece frente a la averiguación de Norma Vera Salazar y Ana Salazar, investigadoras del conflicto armado y defensoras de Derechos Humanos, citadas por Noticias Caracol, quienes encontraron más de 200 víctimas de violación del hombre de 72 años. 

“Violaba sistemáticamente menores de 14 años, con características fenotípicas específicas. Todas las niñas violadas tenían unas condiciones particulares”, señala Norma Vera.  

Y añade: “Todas eran niñas voluptuosas de caderas anchas, asociado al tema de la fertilidad, pues por la formación machista de alias ‘taladro’, él tenía permitido “ser el primero hombre en la vida de estas niñas”.