El aeropuerto internacional El Dorado, reconocido como la puerta de entrada más importante a Colombia, ha vuelto a estar en el centro de atención por ser un punto estratégico para el control y vigilancia del tráfico de estupefacientes dentro del país. Según informó El Espectador, recientemente la Policía logró incautar cerca de 100 kilogramos de marihuana, una cantidad significativa, que se encontraba en proceso de transporte como encomienda nacional. Esta carga tenía como trayecto inicial la ciudad de Armenia y pretendía llegar hasta Santa Marta, en el departamento del Magdalena. El suceso pone de relieve el uso frecuente de los servicios de mensajería y carga aérea como métodos para el movimiento clandestino de drogas en el territorio colombiano.
El operativo se realizó en una bodega de envíos dentro de las instalaciones del aeropuerto, durante una inspección considerada de rutina. Fue en ese momento que una canina llamada Kira, entrenada de manera especializada para la detección de sustancias narcóticas, indicó la presencia de posibles drogas en dos cajas que estaban encamino de ser transportadas como paquetería común. Al proceder con la apertura bajo la sospecha generada por Kira, los agentes de policía hallaron un total de 166 paquetes, todos envueltos en vinipel, los cuales contenían el cargamento de marihuana, alcanzando así el peso total ya mencionado.
Este hallazgo refleja una tendencia en aumento: la utilización de los canales legales de envío y carga para trasladar droga entre ciudades colombianas. Mientras históricamente el tráfico de estupefacientes ha estado ligado al tráfico internacional, ahora se observa un auge en el uso de aeropuertos nacionales para nutrir el consumo interno. Esta modalidad aprovecha el elevado flujo diario de envíos en terminales como El Dorado, especialmente en temporadas altas, facilitando que los cargamentos ilícitos se oculten entre la mercancía legal.
Hasta la fecha, no se han divulgado detalles sobre la identidad de los responsables de la encomienda ni sobre la empresa de mensajería involucrada. Además, la Policía tampoco ha confirmado si esta incautación corresponde a una operación investigativa de mayor envergadura contra redes de tráfico de drogas.
El decomiso representa un éxito puntual en la lucha contra el tráfico interno de drogas, aunque pone de relieve el desafío persistente que enfrenta el control de mercancías en los aeropuertos. Cada hallazgo de este tipo es un recordatorio de la capacidad de adaptación de las redes delictivas para burlar los controles y seguir abasteciendo el mercado local mediante nuevas estrategias de camuflaje.
¿Cómo operan los controles de seguridad para detectar drogas en los envíos aeroportuarios?La pregunta sobre cómo se implementan y funcionan los controles de seguridad en los aeropuertos es fundamental, dado el creciente uso de servicios de mensajería para el transporte de sustancias ilícitas. En el contexto colombiano, la combinación de inspecciones rutinarias, apoyo de equipos caninos entrenados y la revisión metódica de paquetes resulta esencial para identificar envíos sospechosos y evitar que las drogas lleguen a sus destinos. El uso de perros como Kira, con capacitación especializada en detección de narcóticos, ha demostrado ser una herramienta eficaz dentro de estas estrategias de control, reforzando así la labor que realizan las autoridades en puntos críticos como El Dorado.
El caso concreto de la incautación de 100 kilos de marihuana pone de manifiesto no solo la tenacidad de las redes de tráfico interno, sino también la necesidad de contar con procedimientos de control precisos y constantes. El fortalecimiento de estos mecanismos es clave para minimizar los riesgos y asegurar una vigilancia efectiva frente a las modalidades que buscan instrumentalizar los canales legales para fines ilícitos.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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