Si bien la Policía reportó la captura de los padres el domingo pasado sin dar sus identidades, la Alcaldía de Bello ya los había identificado desde el viernes 26 de marzo por medio de un trino: Rafael Antonio Echavarría y Sor Yaneth Quintero, de 39 y 32 años, respectivamente.

Para ese momento, la administración municipal anunció que la pareja es acusada “de explotación sexual e inducción a la prostitución de sus 5 hijos”, que tienen entre 5 y 10 años de edad.

Entre los detalles más aberrantes que reveló la Policía se dijo que Rafael Echavarría “abusaba de sus hijas de 5, 6, 8 y 10 años”, mientras que Yaneth Quintero “abusaba de su hijo de 7 años”.

La pareja, de acuerdo con la investigación, “también obligaba al niño a que tuviera relaciones sexuales con sus hermanas”, y amenazaba a los pequeños con no darles “alimentos, hasta atentar contra sus vidas, si no hacían lo que ellos dijeran”.

Otro detalle que revelaron las autoridades y que causó indignación en el departamento, es que los padres “sostenían relaciones sexuales delante de sus hijas”, a las que les decían que “debían aprender estas prácticas para poder satisfacer a diferentes personas”, según se lee en un comunicado.

Lo que los padres pretendían, de acuerdo con la investigación, era que sus hijos se prostituyeran “a cambio de dinero y víveres para el sustento del hogar”.

Los menores fueron sometidos a estos vejámenes desde 2013 y hasta 2019, y los señalados responsables deberán responder por delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado, en concurso con acto sexual abusivo y proxenetismo con menor de 18 años, en concurso con inducción a la prostitución y violencia intrafamiliar.

En este informe de Red Más Noticias se recogen imágenes de la captura de la pareja y las declaraciones del general Pablo Ferney Ruiz, comandante de Policía del Valle de Aburrá.