Al menos 200 residentes de este barrio se han visto afectados por la situación en la que incluso varios de ellos han tenido que desalojar por temor a un inminente accidente, señaló Noticias Caracol.

Sin embargo, muchos de ellos no tienen los recursos para trasladarse a otro lugar. Por esto, piden ayuda a la alcaldía del municipio e instaron a los organismos de socorro para que hagan presencia en el lugar al que solo han ido algunos policías de cuadrantes cercanos, indicó el noticiero.

Aunque ya han caído rocas gigantes desde las montañas que rodean el sector, los afectados temen que el suelo se siga abriendo en sus casas y suceda una tragedia, destacó el informativo.

El noticiero informó que debido al miedo ocasionado por los constantes ruidos y la abertura del suelo, que ya tiene más de un metro de profundidad en algunas zonas, las personas están haciendo vigilancia en hora de la noche para no quedar desprevenidos frente a una eventual emergencia.