El pasado miércoles 14 de enero, en la tarde, las autoridades judiciales del departamento de Quindío recibieron una alerta sobre la presencia de un cuerpo sin vida bajo el puente conocido como ‘El Asadero’, ubicado en la vía que conecta el municipio de La Tebaida con el corregimiento de Pueblo Tapao. Este hallazgo fue reportado a la Policía Nacional por varios transeúntes que circulaban por la zona y que, al percibir un fuerte olor y advertir el cadáver en avanzado estado de descomposición, informaron de inmediato a las autoridades, según la información difundida por Crónica del Quindío.
Ante la gravedad de la situación, unidades de la estación de Policía ‘El Edén Tropical’ acudieron al lugar de los hechos para verificar la veracidad del reporte. Al arribar, confirmaron la presencia del cuerpo y constataron la dificultad inicial para establecer las causas del deceso, dada la condición en la que se encontraba el cadáver. Esta compleja escena requirió la intervención del laboratorio móvil de criminalística de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín), cuya labor minuciosa se centró en la inspección técnica tanto del lugar como del cuerpo encontrado.
La investigación preliminar no permitió determinar en el sitio la identidad ni los motivos del fallecimiento. Por ello, el cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se programó la realización de la necropsia, procedimiento clave para esclarecer las causas concretas del deceso y obtener información precisa sobre las circunstancias en las que ocurrió la muerte.
Paralelamente, los peritos forenses iniciaron el proceso de identificación a partir de cotejos dactilares y el acceso a las bases de datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el fin de lograr establecer el nombre y demás datos personales del fallecido. Estos procedimientos, según detalla el reporte, resultan fundamentales para avanzar en la individualización y posible reconstrucción de los eventos previos a la muerte.
La presencia de un cadáver en tales condiciones pone de manifiesto, una vez más, los retos que enfrentan tanto las fuerzas del orden como los organismos forenses para esclarecer muertes que ocurren en circunstancias ambiguas y alejadas de la atención pública inmediata. Además, refleja la importancia de la colaboración ciudadana en la pronta notificación de este tipo de hallazgos, factor que permite activar los protocolos judiciales y forenses correspondientes en busca de verdad y justicia.
¿Cuál es la función de la necropsia en estos casos?
Al encontrar un cuerpo en avanzado estado de descomposición, como ocurrió en el caso del sector del puente ‘El Asadero’, la necropsia se transforma en una herramienta esencial para el proceso investigativo. Consiste en un examen médico-forense detallado del cadáver para esclarecer la causa y manera de la muerte cuando éstas no pueden determinarse en el lugar de los hechos. Realizar la necropsia permite recolectar evidencia biológica y física que orienta a las autoridades sobre posibles hechos violentos, enfermedades previas u otras circunstancias relacionadas con el fallecimiento.
En contextos judiciales, la necropsia también es crucial para identificar a la persona fallecida, especialmente cuando los restos presentan estado de descomposición. A través de exámenes como el cotejo dactilar y otras técnicas de identificación, los organismos especializados logran asociar los restos encontrados con registros oficiales, agilizando la investigación y abriendo la puerta a esclarecer posibles delitos o situaciones que rodearon la muerte.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO