La whiskería está ubicada en un estratégico sector de la localidad de Chapinero, y El Tiempo asegura que se trata de la ‘Forty nine club’.

Hasta este sitio, según detalló la Fiscalía en un comunicado, traían a mujeres adultas y a niñas de 15 años a las que les “ofrecían, además de dinero, regalos e incluso la posibilidad de trabajar en el establecimiento, que según los investigados era uno de los lugares dedicados a la prostitución más lujosos de Bogotá”.

En muchos de estos casos, la Fiscalía asegura que las menores eran engañadas con la promesa de que allí trabajarían como meseras, pero que una vez llegaban al lugar el dueño y varios de los capturados presuntamente las inducían a tener relaciones sexuales a cambio de dinero.

El organismo investigador señala a Jairo Alarcón Santa, alias ‘Jota’, como el propietario de la whiskería, y dice que Paul Mauricio Cardona era uno de los hombres que aparentemente reclutaba a estas jovencitas.

Pero El Tiempo también menciona, citando a una fuente que estuvo en la investigación, que alias ‘Mauricio’, de 50 años, conquistó con engaños “a una niña de bajos recursos de La Dorada, Caldas, que vio por Facebook”, y que luego de varias conversaciones el hombre decidió ponerse en contacto con la madre de la menor.

“Le comenta que quiere tener una relación con su hija y ella le dice que sí, que yerno. Luego, la señora empezó a pedirle plata, y él le giraba 80, 100, 200 mil pesos. En una oportunidad le envió de un solo giro 600.000 que eran para el transporte de la niña desde La Dorada hasta Bogotá, y de la terminal a la whiskería”, explicó a ese medio un agente de la Sijín.

Además de este caso, el diario capitalino recoge la historia de una niña de 15 años de nacionalidad venezolana, que desafortunadamente para ella mordió “un anzuelo de estos publicado en Instagram”, en donde le ofrecían un empleo en el que supuestamente solo debía acompañar a clientes para que consumieran más licor.

“Alias ‘Pacheli’ (Heitmar Fernando Espinosa), quien era el que administraba la whiskería, la recibió y le dijo que el trabajo era como trabajadora sexual, que para que los clientes consumieran más, y que si quería acostarse con ellos era decisión de ella, y le dio una cédula falsa”, aseguró el investigador en el diario.

Con estas evidencias y los testimonios de las menores, la Policía capturó a seis hombres y a la mamá de la menor explotada, a los que acusa de delitos de concierto para delinquir, trata de personas agravada, demanda de explotación sexual, estímulo a la prostitución de menores y pornografía con personas menores de 18 años.

Cabe resaltar que ninguna de estas personas aceptó los cargos, aunque de todas formas un juez ordenó recluirlos en una prisión.

Estas son algunas imágenes del sitio en mención, que según El Tiempo solo fue sellado por tres días, y no de manera definitiva como ordena la norma.