Márquez relató que el ataque que sufrió su hijo, Felipe Márquez, comenzó horas antes en una reunión de varios jóvenes en el barrio La Calleja, de la localidad de Usaquén.

Allí, Felipe estaba con sus compañeros del prestigioso colegio Vermont, quienes tuvieron una discusión con otro grupo de estudiantes del English School, a quienes no conocían.

Todos salieron de allí, pero se pusieron un punto de encuentro en el barrio El Batán. Los adolescentes del segundo colegio, según el relato de un conductor que los llevó hasta allí, se bajaron con un cuchillo y por eso él decidió grabar lo que pasaría.

Felipe estaba con otros dos jóvenes que lograron huir, pero él no y fue con quien los otros cinco descargaron la furia y los golpes, que incluyeron un botellazo en su espalda. Por fortuna, no recibió heridas de arma blanca.

Las imágenes que se conocen, en las que “atacaron con sevicia” a Felipe, según la percepción de su padre, dejan ver hasta cuando los atacantes huyen del lugar y abandonan a su víctima en un costado del parque.

Sin embargo, los compañeros de Felipe regresaron para llevarlo hasta su hogar. Aunque una vez allí, el joven agredido continuó su camino solo, contó Álvaro Márquez a Semana:

“Yo me enteró a las 12:07 de la medianoche porque él es traído al edificio donde vivo, que queda exactamente a una cuadra del parque. Lo traen sus compañeros y lo dejan en la entrada del edificio y él me llama y me dice: Papá, me pegaron'”.

Márquez continúa relatando que su hijo subió hasta el apartamento y fue allí cuando se alertó al ver el estado en el que llegó:

“En un estado de salud francamente deplorable. Absolutamente hinchado, los ojos totalmente inflamados, múltiples contusiones y laceraciones por todo lado; y procedo a llevarlo a la Clínica Reina Sofía”.

En ese lugar recibió atención médica y una valoración neurológica para descartar lesiones cerebrales por los golpes en el cráneo; también le encontraron una fractura en la nariz, y sobre las 10:00 de la mañana salieron con destino a Medicina Legal para hacer la denuncia por lesiones personales ante la Fiscalía contra los otros cinco jóvenes, que ya están plenamente identificados.

Álvaro Márquez reconoció que los padres de los adolescentes agresores se solidarizaron con él y que a todos coinciden en que quedan grandes enseñanzas y lecciones para sus hijos, pues los atacantes regresaron a la fiesta luego del hecho.

Mientras tanto, añadió que su hijo tiene episodios de estrés postraumático y que, aunque las heridas físicas poco a poco sanarán, aún tiene pendiente la cirugía de la nariz.

Aquí los detalles de la entrevista del padre de familia al medio en el que recriminó que sus hijos y compañeros provocaran la agresión y que a su vez los otros jóvenes aceptaran la riña. También detalló que ahora espera la condena de la justicia colombiana: