Aún así, Trump advirtió al gobierno de Iván Duque que “el cultivo de coca y la producción de cocaína se mantienen en niveles inaceptablemente altos“, y llamó a Bogotá a reanudar la erradicación aérea, que describió como “una herramienta insustituible”.

El presidente estadounidense hizo estas advertencias en un memorando que por ley debe enviar anualmente al secretario de Estado en el marco de las asignaciones de gastos, en el que identifica los principales países de tránsito y producción de drogas, y determina si éstos han incumplido sus obligaciones de lucha antinarcóticos.

Trump también mantuvo a Colombia dentro de la lista de 22 países identificados como principales rutas para tránsito o producción de drogas ilícitas.

El listado, que no cambió respecto al del año pasado, está compuesto por Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.

En ese sentido, el mandatario norteamericano también presionó por el regreso de las aspersiones aéreas con glifosato, las cuales fueron suspendidas desde 2015, cuando el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos acogió una advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) considerando este herbicida como “probablemente” cancerígeno.

En cuanto a otros países de la región, Bolivia y Venezuela volvieron a ser descertificados “por haber fallado de manera demostrable durante los 12 meses anteriores en cumplir con sus obligaciones bajo los acuerdos internacionales contra el narcotráfico”.

Además, Trump amenazó con seguir ese mismo camino con México, expresó preocupación por Perú y señaló al “dictador” Nicolás Maduro como el “cabecilla más cómplice de este hemisferio” en lo que respecta al narcotráfico.