Durante un evento hoy en la capital, Claudia López se enfocó en las cifras recientes de muertos y heridos que dejaron los disturbios en Bogotá, puntualmente las que se refieren a la afectación a la sociedad civil.

“El 99% de los policías heridos son por golpes, contusiones, solamente hay cuatro heridos por arma de fuego en la Policía, ningún fallecido. De lado de la ciudadanía, de 305 heridos, hay 75 por arma de fuego y nueve fallecidos”, señaló la mandataria en un evento con la Secretaría de Cultura.

También criticó a la institución y al Gobierno Nacional por las declaraciones recientes que afirman que, presuntamente, miembros del Eln se infiltraron en las protestas.

“Hay una desproporción enorme en los disturbios, nunca han mostrado una sola evidencia, y ahora salen a afirmar que esto fue más o menos una toma del ELN. Si sabían, por qué no lo previnieron y si tenían información sobre eso, por qué no la comunicaron. Simplemente se la sacan ahora del sombrero de la nada para distraer la atención. Eso no es serio con nadie, ni con la democracia, ni con las víctimas”, afirmó López, citada por Blu Radio.

El Gobierno dijo recientemente que la alcaldesa de Bogotá tenía conocimiento de los protocolos y del paso a paso de cómo actuaron las autoridades policiales durante los días de disturbios en Bogotá, luego de la muerte de Javier Ordóñez.

En contraste, la mandataria insiste en que hubo un abuso de la fuerza por parte de algunos uniformados contra civiles. Incluso, afirma Noticias Caracol, estas denuncias ya fueron interpuestas en organismos internacionales.

Gobierno admite que asesinaron a Ordóñez

En las últimas horas, además, el ministro de Hacienda, Carlos Holmes Trujillo, reconoció que dos policías mataron al estudiante de derecho, hecho que desató un caos reciente en la capital del país.

“Unos policías mataron a un ciudadano colombiano. [Esos policías] deshonraron el uniforme y violentaron las normas de comportamiento ético. Desconocieron todo el esfuerzo de formación de la institución”, admitió Trujillo, invitado a un debate sobre lo sucedido la semana pasada en Bogotá.

Javier Ordóñez, de 43 años, fue reducido por dos uniformados que le aplicaron múltiples choques eléctricos con una pistola taser y luego lo golpearon en el interior de un CAI hasta dejarlo al borde de la muerte. El caso desencadenó una oleada de protestas y disturbios contra la Policía en Bogotá.