El ministro de Salud, Fernando Ruiz, explicó en el mismo programa que la ley “declara de interés general la vacunación”, lo que garantizaría su gratuidad para los colombianos.

También aseguró que establece “mecanismos para mejorar los esquemas de producción de medicamentos y de vacunas para atención del COVID-19“, y se enfocó en tres puntos.

1. Financiación de la vacuna en Colombia

En primer lugar, la ley establece un descuento tributario del 50 % en el impuesto sobre la renta para quienes aporten capital privado para la adquisición de vacunas, estrategia que Duque llamó “vacunas por impuestos”.

Ruiz indicó que “dichas donaciones deben tener el aval del Minsalud” y que también “se podrán gestionar recursos y convenios para acceder a vacunas con inversiones de riesgo”.

2. Manejo de efectos adversos

Otro de los apartes de la ley, cuyo autor es el representante a la Cámara Ricardo Ferro, es que establece un “procedimiento para manejo de efectos adversos, complementario a la farmacovigilancia del Invima“.

Ruiz señaló que esto incluye “la creación de un consejo de evaluación de tecnologías que estudiará caso a caso los eventos adversos que se presenten” para establecer nexo causal entre la vacuna y posibles reacciones adversas. Esto con el fin de dar “una respuesta científica y técnica” a cada uno.

3. Exención de responsabilidad para farmacéuticas

No obstante, el aparte más polémico es el que establece un “régimen especial de responsabilidad” para eximir a los laboratorios farmacéuticos que producen las vacunas.

El ministro aseguró que esto ayudaría a “tener la mayor capacidad de negociación”, y dijo que esta se compensaría con “una póliza de seguros para cubrir estas eventualidades”.

“Esta ley se complementará con una reglamentación de uso de emergencia para la vacuna para completar el marco regulatorio para la aplicación de la vacuna a partir del año entrante”, concluyó el titular de la Salud.