La Campaña Naval Internacional de Lucha contra el Narcotráfico Orión, en todo caso, fue lanzada por Estados Unidos con la mira puesta en el “régimen corrupto” de Nicolás Maduro en Venezuela, al que señala de “narcoterrorismo”.

Esa operación permitirá “seguir enfrentando el narcotráfico con un respaldo multinacional y una capacidad de compartir información operacional y de inteligencia para que seamos más efectivos frente a este flagelo”, dijo Duque en una declaración a medios en la sede presidencial.

“Es una de las más importantes que hay hoy en el mundo en la lucha contra el narcotráfico”, agregó.

Principal productor mundial de cocaína, Colombia participa junto a otras 25 naciones americanas y europeas en este operativo que busca “afectar el narcotráfico y sus delitos conexos por vía marítima, fluvial, terrestre y aérea”, indicó el ministerio de Defensa en un comunicado.

Duque secunda la presión internacional liderada por Estados Unidos para sacar del poder a Maduro, a quien tilda de dictador, y reconoce al opositor Juan Guaidó como presidente interino del vecino país.

En una nueva arremetida contra Maduro, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el miércoles el incremento de las actividades del Comando Sur, que supervisa operaciones en Latinoamérica y el Caribe, alegando que los carteles de la droga intentan aprovechar la pandemia para impulsar su negocio.

Así, EE. UU. prevé el despliegue de destructores de la Marina, barcos de combate y aeronaves de vigilancia, que se suman a patrullas de la Guardia Costera que rastrean e incautan drogas provenientes de Centroamérica y Suramérica.

El foco del operativo está sobre Maduro y su supuesta colaboración con narcos colombianos para enviar cientos de toneladas de cocaína y otras drogas por aire y mar hacia Estados Unidos, indicaron entonces autoridades estadounidenses.

Maduro lo consideró “una escalada” contra su país en plena “crisis humanitaria” por el brote de la covid-19.

La medida de Trump estuvo precedida de una acusación de Washington contra el líder chavista y más de una docena de funcionarios y exfuncionarios venezolanos por supuestamente usar la cocaína “como un arma” contra Estados Unidos, principal consumidor de esa sustancia.

Además, coincidió con una propuesta estadounidense de un plan para superar la profunda crisis socioeconómica en Venezuela ofreciendo levantar las sanciones aplicadas a Caracas a cambio de que un gobierno de transición, sin Maduro ni Guaidó, organice nuevas elecciones.

Maduro se mantiene en el poder con el respaldo de las fuerzas armadas, China, Rusia y Cuba.