El diario El Heraldo recoge las historias de estas dos mujeres que tienen en común el haber pasado por el quirófano del doctor Petro Toro.

Las dos mujeres se sometieron intervenciones quirúrgicas, en momentos diferentes, pero jamás lograron recuperarse, al contrario, empeoraron en el posoperatorio, añadió ese medio que consultó con fuentes allegadas a las pacientes fallecidas.

“La ciudadana extranjera [Kimberly Kishma Ward] fue trasladada desde la clínica Portoazul hasta la clínica Adelita de Char, donde permaneció por varios meses en coma hasta que fue repatriada a su país de residencia, donde murió el pasado mes de julio”, señaló El Heraldo.

La misma suerte corrió Rosa García, una ecuatoriana residente de Estados Unidos, que llegó al país para practicarse una lipoescultura y una marcación abdominal. Falleció 10 días después en una unidad de cuidados intensivos tras un proceso posoperatorio complicado.

El médico cirujano Marcos Petro Toro es un especialista en cirugía plástica, reconstructiva y estética, que asegura tener 10 años de experiencia en Argentina. Además, el cirujano afirma en su página web que “una de sus mayores virtudes para lograr los brillantes resultados, ha sido la valoración detallada y escuchar minuciosamente al paciente sus necesidades, dándole el mejor entendimiento en cada caso”.

En un comunicado, Petro Toro, al referirse a sus dos pacientes fallecidas, asegura: “Lastimosamente son hechos a los que pacientes y profesionales de la salud estamos expuesto todos los días, teniendo en cuenta que una cirugía implica ciertos riesgos”, y también sostiene que “en los casos en mención, el equipo médico procedió de acuerdo a los protocolos prequirúrgicos, quirúrgicos y postquirúrgicos, con los más altos estándares de calidad”.

Para el caso de Rosa García, escribe que “salió del procedimiento quirúrgico con vida y pudo conversar con sus acompañantes y/o familiares, sin embargo durante el proceso postoperatorio presentó una condición médica ajena al acto quirúrgico que lastimosamente le produjo una inflamación cerebral”.

Y en el de Kimberly Kishma Ward, dice que “finalizó su proceso quirúrgico de forma habitual y sin accidentes. Sin embargo durante la recuperación presentó un paro cardio respiratorio que requirió la atención inmediata por parte del cuerpo médico, el cual logró estabilizar y salvar su vida. Luego la paciente requirió atención médica prolongada y posteriormente su familia decidió trasladarla a su país de residencia, en donde un año después fallece. La paciente dejó el país en condiciones de salud estable, desconocemos las causas de su deceso”.

En otro de los apartes de su comunicado, Petro Toro asevera que él y los demás especialistas que intervinieron en los dos proceso que terminaron con la muerte de las pacientes “se les prestó” a ellas dos “toda la asistencia médica durante todo su proceso, siempre buscando cuidar la vida y la salud de nuestras pacientes”.