Esa es la sensación que tiene el saliente director del teatro, del que estuvo a cargo desde su reapertura hace 6 años, donde presentó un total de 89 producciones propias y coproducciones y 2.110 eventos culturales con 459.126 asistentes, según cifras del teatro.

Álvarez estará en el cargo hasta el próximo 30 de agosto porque en las últimas semanas la ministra de Cultura, Carmen Vásquez, le pidió la renuncia y lo apartó de la dirección.

El reconocido cineasta contó en W Radio que el último año tuvo una relación cordial con la ministra, pero que en los últimos días solo ha reinado la incertidumbre en el teatro, desde que se enteró que debía dejar la dirección, situación que –asegura–, no se llevó de la menor manera:

“El tema es que las formas y la cortesía no se pueden perder nunca y menos en un Ministerio como el de Cultura. Que yo me entere por terceras personas y por un correo tardío de una secretaria que la renuncia fue aceptada, me parece que no corresponde; es lo único que me duele porque se ha hecho una gestión interesante, los números son contundentes”.

Sin embargo, lo que más le ha incomodado, contó en la emisora, es la forma en que se está politizando el Teatro Colón y la cultura en el país:

“Es evidente que el Centro Democrático está metido, el gobierno es el Centro Democrático, aunque no estén apoyando al presidente Duque como se esperaba. Las políticas del presidente han fracasado porque su propio movimiento y el señor Uribe han generado un malestar en el mismo Gobierno”.

Álvarez considera que esa situación ha generado “zozobra, incertidumbre y malestar” y que la politización del Ministerio “sería lo peor que le podría pasar” y que si eso sucede: “¡Apague y vámonos”. Dijo también que pese a que Duque tenía la intención de trabajar los cuatro años con el mismo equipo, “la gente se está yendo por presiones políticas”.

También señaló que en este año de trabajo con el nuevo Gobierno no ha comprendido cómo se quiere aplicar el concepto de economía naranja, y que esa expresión le genera “terror porque ya comienza a generar una segmentación muy complicada que la gente no entiende”. Y enfatizó:

“A los artistas no se les puede tratar como un producto, como si fueran un aguacate. El sector es muy sensible y lo que menos le gusta es que lo traten como un producto más”.

El saliente director señaló que “el concepto de economía naranja es un concepto bastante vago, etéreo y difícil de entender”.

Para él, pese a que Duque trató de explicarlo en la campaña, ni él ni su equipo del Ministerio de Cultura lo han podido clarificar “en muchos talleres y en muchas conferencias explicarlo”.

Confesó que intentó leer el libro pero lo abandonó porque considera “extraño que se le ponga color a la cultura”.

“La cultura es de todos los colores, de todos los sabores, y la cultura es de todo el mundo; y justamente la cultura lo que tiene que hacer es sensibilizar a los seres humanos, volvernos más cordiales, generar convivencia, generar una cosmovisión de identidad, de país”, añadió.

El productor de cine enfatizó en que “a los artistas no se les puede medir con indicadores económicos” y que no entiende por qué fueron a decirle que el Teatro Colón “tenía que ser autosostenible y rentable”, pues considera que “la rentabilidad del teatro va por otro lado: es la plataforma para potenciar a los artistas colombianos de todas las disciplinas y de las artes escénicas y de la música, y para sensibilizar a la gente”.

Recalcó también que el Ministerio de Cultura “tiene el presupuesto más pequeñito: 395.000 millones de pesos contra 37 y 40 billones que tienen Educación y Defensa”, y que por eso la cartera de la que el Teatro Colón depende tiene una responsabilidad muy grande por los procesos de producción y preproducción que están en vilo desde que se anunció el cambio de director.

Sin embargo, finalizó emocionado contando que cuando se enteraron los medios, recibió cientos de correos de cantantes, actores, dramaturgos, bailarines, entre otros, agradeciéndole su trabajo y eso le “alegró el alma y sanó la herida” del trato que le dio la ministra Vásquez, de quien, dijo, solo recibió una llamada en las últimas horas “tratando de justificar su silencio”.

Cabe destacar que Álvarez también fue director del Teatro Nacional, gerente de la Fundación Teatro Nacional, gerente del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá y productor del mismo Festival, reseña el Ministerio de Cultura.