El llamado que hicieron las víctimas, el pasado jueves, es para que se erradique la violencia de una vez por todas de las convulsas regiones como el Chocó y Cauca, en el Pacífico, en donde sus habitantes temen que una eventual llegada de casos de COVID-19 empeore la situación de zozobra que viven por los enfrentamientos entre grupos armados.

Uno de los que les dio voz a estos reclamos fue el líder social Leyner Palacios, que manifestó su preocupación porque en Bojayá, municipio del Chocó, la población “no puede quedarse en casa” durante la cuarentena decretada entre el 25 de marzo y el 27 de abril, pues “le toca huir del plomo”.

Palacios, ganador en 2017 del Premio Pluralismo Global por reivindicar los derechos y la lucha de las víctimas del conflicto, aseguró que en muchos pueblos del Chocó les toca enfrentar además “la pandemia” de no tener “acueductos, medicamentos y una medicina para atender” a los enfermos.

“Tenemos una cantidad (elevada) de ancianos y no sabemos el nivel de impacto que pueda tener (el COVID-19), lo que nos queda es básicamente pegarnos al santo para que esta pandemia no llegue a nuestros pueblos del Pacífico”, manifestó Palacios, quien participó en una sesión virtual del Congreso en la que senadores y representantes a la Cámara escucharon a víctimas del conflicto.

El pasado 5 de abril, indígenas emberas del resguardo Pichicora, que forma parte del municipio de Bojayá, ya habían denunciado que están confinados por enfrentamientos entre el Eln y paramilitares de las Autodefensas gaitanistas.

Además, la lideresa Francia Márquez, que vive en el Cauca y fue galardonada hace un año con el premio Joan Alsina como defensora de los derechos humanos, aseguró que el conflicto armado aún está vivo en su región y eso hace más difícil, como en el caso del Chocó, mantener la cuarentena.

“Hay para quienes hoy, tristemente, el ‘quédate en casa’ no es una opción. No es una opción para muchas familias, muchas comunidades, debido a la reincidencia del conflicto armado y de la violencia“, aseguró Márquez.

Márquez también manifestó, en la sesión del Congreso, que hay muchas comunidades que no tienen “la infraestructura para atender esta situación, si hemos visto lo que pasa en las ciudades no nos imaginamos lo que puede pasar cuando llegue a nuestros territorios”.

Por su parte, el presidente Iván Duque les envió un mensaje de “apoyo y solidaridad” a las víctimas y a quienes padecen la crudeza del conflicto.

Por su parte, el jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, Carlos Ruiz Massieu, dijo que para “el éxito del acuerdo de paz es imprescindible que quienes sufrieron décadas de violencia puedan disfrutar de los beneficios de la paz”.