Eso afirmó El Tiempo luego de investigar “más a fondo” los nexos de Montes —señalado de dar fajos de billetes (de cuya procedencia hay varias versiones legales e ilegales) a Petro, en un video revelado en un debate sobre Odebrecht— con la anterior administración Distrital, de la que fue subdirector técnico de la Unidad de Mantenimiento Vial.
“Yadira Moreno también tuvo contratos con la administración Petro. Este diario encontró tres contratos, entre 2012 y 2013, firmados con la Secretaría de Desarrollo Económico, que para ese entonces estaba en cabeza de Carlos Simancas. Este último es tío político de Verónica Alcocer, actual esposa de Petro y a quien el ahora senador conoció en Sincelejo por intermedio de Montes”, aseguró el medio.
Igualmente, la publicación indagó sobre otros trabajos fuera de Bogotá de Montes, que lo han llevado a ser en un “poderoso contratista”.
El medio encontró que él tiene “al menos 64 contratos en 7 departamentos”, aunque lo que más le llamó la atención fue una construcción de viviendas en Ricaurte (Cundinamarca), pues Montes aparece como interventor y como arquitecto sale Simón Vélez, también involucrado en el polémico video de la entrega de la plata a Petro (que algunos dicen son del ‘Loco Barrera’).
Vélez negó haberle enviado ese dinero a Petro, pero el exalcalde afirmó que él se lo prestó.
Asimismo, el impreso resaltó unas obras de Montes “en Sahagún, cuna de los ‘Ñoños’”, en el barrio Alfonso López.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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