El nuevo capítulo de la turbulenta historia que han tejido los gobiernos Distrital y Nacional en torno a la pandemia por el coronavirus —que ha tenido que ser vista por los colombianos principalmente en las redes sociales desde hace un año— pareció terminar en la noche de este lunes, pero no fue así.

Pocas horas después de que el país viera el episodio de reclamos de Claudia López preguntando por qué, si las vacunas llegaron el sábado, no se habían distribuido en Bogotá el lunes, y las respuestas del ministro Fernando Ruiz (ambas partes mostrándose los dientes), la mandataria capitalina volvió a reprochar el proceso que lleva a cabo el Gobierno Nacional.

Muy temprano, López comentó en Caracol Radio que en el lote de vacunas de Sinovac le dieron prioridad a los entes territoriales que tienen frontera con Brasil (“que están en mucho riesgo por la variante brasileña, lo cual yo comparto”, dijo en la emisora) y a los municipios pequeños.

“A Bogotá solo le tocaron 12.025 dosis para mayores de 80 años”, agregó López en la frecuencia radial. “Eso equivale más o menos al 7 % de nuestra población mayor de 80 años. Satisfecha es difícil estar porque es el 0,3 % de las vacunas que se necesitan para lograr inmunidad en Bogotá. El Gobierno anunció que en febrero iba a entregar 850.000 vacunas; hoy es 23 de febrero y han llegado bastante menos que esas”.

Para López, el Gobierno “no lo ha hecho bien”, y ofreció datos como que Brasil ya vacunó cinco millones de personas, Chile a más de dos millones de personas. “Y no es solamente comprar oportunamente, sino hacer vacunación sin barreras. Aquí se ha dado un proceso lleno de burocracia, barreras, chulos [aprobaciones], firmas, a la típica del centralismo burocrático colombiano”.

“Aquí se diseñó un proceso centralizado, burocrático y lleno de barreras, y además tenemos poquitas [vacunas], y además vamos en el 0,2 % de las vacunas”, subrayó la alcaldesa en ese medio. “Necesitamos que el Gobierno Nacional las compre masivamente, las distribuya rápidamente para que las podamos aplicar”.

Explicó también que el cruce de trinos de este lunes obedeció que lo que ella hizo fue “preguntar: el sábado a las 2:30 de la tarde llegaron 192.000 vacunas; ¿nos pueden contar por qué el lunes a las 7:00 de la noche no se han distribuido?”.

“El Gobierno sabían que [las vacunas] iban a llegar el sábado; no es un vuelo por sorpresa; es un vuelo megaplaneado. ¿No se podía tener lista la resolución cuando aterrizó el avión?”, preguntó López, y después se quejó: “Entonces, yo pregunto eso y me contestan con tres piedras en la mano”.

“Qué pena, pero hay que preguntar. Preguntar por la vida de mis ciudadanos a los que tengo que cuidar. Yo tengo que cuidar a 8 millones de personas en la ciudad más afectada por la pandemia. No puede ser que preguntar por qué llegan las vacunas el sábado y no se han distribuido el lunes genere semejante reacción agresiva”, agregó.

Después, empezó a poner las cosas en términos de datos y porcentajes, y a criticar el despliegue mediático en la llegada de las vacunas al país, para darles fuerza a sus argumentos. “Ocho días y no hemos terminado de aplicar 50.000 vacunas, entre otras cosas porque, más importante que distribuir las vacunas el día que llegaron, fue organizar el tour de la foto de la distribución durante ocho días”, dijo López.

“Se pone en riesgo, si no se hace rápido, a la ciudad que produce el 25 % del PIB de Colombia; el 50 % de los ingresos que tienen los señores del Gobierno Nacional para invertir en el país lo pagan el trabajo de nuestros ciudadanos en Bogotá”, aseguró.

“Entonces, cuidar esta maquinita de producir crecimiento, de producir empleo, de producir bienestar, implica hacer las cosas de manera oportuna. Recibir 50.000 vacunas y demorarse una semana distribuyéndolas, porque es más importante el tour de la vacunación”, reiteró.

La respuesta del minsalud a Claudia López

En la misma emisora, el ministro Ruiz volvió a responderle a López. “Es un tema absolutamente complejo. Tenemos que mirar esto en lo que ha sido todo el manejo del COVID-19. Nosotros a Bogotá le dimos tantas unidades de cuidado intensivo como ha necesitado”, dijo.

Y también sacó su cuenta de cobro: “En los momentos de crisis que tuvo Bogotá, aun en el pasado diciembre y enero, hicimos todo un operativo para poder entregarle a Bogotá mayor número de ventiladores para que pudiera atender la epidemia. De manera que ese tipo de planteamientos me parece que no son atenientes a la realidad”.

¿Qué es lo que implica un proceso de programación y de entrega de vacunas?, preguntó el ministro, y respondió de una vez. “Implica toda una programación, implica tener toda la información de los diferentes territorios y ciudades sobre las poblaciones priorizadas. La información de Bogotá sobre adulto mayor, por ejemplo, no se había entregado el domingo”.

“Entonces, yo sí no veo que un día o dos días para poder hacer todo el proceso de programación, aplicar los ponderadores, hacer la asignación, hacer toda la nacionalización, custodia de la vacuna y toda la verificación de inventario, sea un tiempo demasiado largo. Es un tiempo excesivamente rápido”, terminó.

Todo indica que esta novela seguirá, incluso con coronavirus o sin coronavirus.