John Jairo Carmona Ortega, el presunto delincuente, había acabado de robar un almacén de venta de teléfonos móviles en un atraco a mano armada a la altura de la carrera 46 con calle 85, el pasado sábado 23 de enero, señala El Heraldo de Barranquilla. Su final fue el linchamiento por parte de algunos vecinos.

Después de cometer el asalto, el supuesto delincuente fue perseguido por un celador del lugar, quien le disparó y lo hirió. Luego, varios hombres que también participaron en la persecución, a pie, lo alcanzaron y le propinaron una paliza hasta dejarlo mal herido, lesiones que más tarde le causaron la muerte, cuando fue llevado a la clínica Altos de San Vicente, dice el diario barranquillero.

El general Diego Rosero, comandante de la Policía de la ciudad, dijo citado por el rotativo que la intervención del vigilante fue en apoyo de la acción de la policía.

“[Hubo] un hurto en un establecimiento comercial, pero hay una rápida reacción que implica tres actores: la Policía Nacional, la comunidad y la participación de un vigilante del sector que apoya la actividad de la Policía y se logra la captura de dos delincuentes, la incautación de un arma de fuego, la recuperación de los elementos y un delincuente que fue abatido”.

Aumentas casos de justicia por mano propia en Colombia

Este es el segundo caso en que la comunidad lincha a personas después de señalarlas de ser delincuentes, en la ‘arenosa’, reporta El País Vallenato, y destaca que el primer caso reciente ocurrió el pasado 15 de enero, cuando varias personas amarraron a un poste a un hombre, identificado como Dairo Martínez Madrid, y le propinaron una paliza luego de señalarlo de haber robado las pertenencias de una mujer.

Según CM&, la viuda de Martínez Madrid dijo que su esposo no era ningún ladrón, sino un humilde vendedor ambulante y que “fue señalado injustamente”.

“Ni siquiera el peor de los delincuentes merecía eso; mi esposo colaboró con ellos: ‘¡Hey!, revíseme, yo no hice nada’”, explicó la mujer para significar que su esposo pidió clemencia. Antes de ser golpeado, el presunto ladrón dijo: “Yo tengo mis tres hijas pequeñas, yo soy un hombre trabajador. Nosotros en mi casa tenemos un negocio de peto que nos tienen alquilados”, destacó CM&.

Estos casos no son los únicos en el país, pues el pasado 12 de enero varias personas tumbaron de la moto a un presunto ladrón que intentaba huir, luego de robar 7 celulares, y lo agarraron a patadas, aunque este caso no termino en la muerte del linchado.

“Lo que se debe hacer allí es llamar al 123, llamar a las autoridades de Policía, con el fin de nosotros proceder a la captura de estas personas, para ponerlas a disposición de la Fiscalía”, señaló en ese momento el comandante de la estación de Policía de Teusaquillo, mayor Carlos Valencia, una recomendación en la que los ciudadanos cada vez creen menos, pues denuncian que un ladrón que atrapan sale libre a los pocos minutos.

Otro de los casos de Bogotá ocurrió en la localidad de Usme, el pasado 12 de enero, cuando vecinos mataron a ladrón que intentó robar con cuchillo a un comerciante.

Vecinos del barrio Restrepo, en el sur de Bogotá, le quitaron un cuchillo a un atracador y con esa misma arma le dieron muerte.