Un nuevo caso de hurto bajo la modalidad de suplantación y presunto uso de sustancias químicas para someter a las víctimas encendió las alarmas de seguridad en el norte de Bogotá. Un ciudadano estadounidense de 77 años, identificado como Bakkar Mike Khaled, interpuso una denuncia formal ante las autoridades competentes tras ser víctima de un millonario robo al interior de un hotel ubicado en la localidad de Usaquén, donde dos mujeres habrían aprovechado su ingreso a la habitación para suministrarle un fármaco que le hizo perder el conocimiento por completo, según informó El Tiempo.
Los hechos habrían tenido lugar el pasado jueves 15 de octubre, alrededor de las 8:00 de la noche, en las instalaciones del hotel Faranda Belvedere, situado sobre la carrera 17A con calle 100. Según los detalles recopilados en la investigación preliminar, dos mujeres desconocidas —cuya apariencia correspondería a jóvenes de entre 19 y 30 años— se presentaron en la recepción del establecimiento preguntando por el extranjero. Tras mediar la respectiva autorización del huésped, las visitantes subieron hasta su aposento, momento en el cual comenzó la secuencia que derivó en la vulneración de su seguridad personal, de acuerdo con el rotativo.
De acuerdo con el relato entregado por el propio afectado y respaldado por su círculo cercano, tras el ingreso de las mujeres a la habitación, el extranjero empezó a experimentar un mareo intenso e inusual luego de consumir una copa de vino: “Comenzó a sentirse muy mareado y no recuerda nada más”, señalaron allegados al referirse al lapso exacto en el que el hombre perdió el sentido. El saldo de esta incursión delictiva no solo incluyó la sustracción de valiosos elementos tecnológicos y personales —como un iPad Pro, un iPhone 16 Pro, un reloj Apple, joyas exclusivas y tarjetas de crédito de las franquicias Mastercard y American Express—, sino también la vulneración sistemática de sus cuentas bancarias, según el periódico.
El ciudadano extranjero despertó cerca del mediodía del viernes 16 de octubre, pero lo hizo en las instalaciones de la Clínica Country, a donde fue trasladado de urgencia tras ser hallado en condiciones de extrema vulnerabilidad. Mientras recibía atención médica, los presuntos asaltantes habrían aprovechado los dispositivos móviles hurtados para acceder a sus credenciales financieras y perpetrar transacciones no autorizadas que ascienden a los 54 millones de pesos colombianos. Al sumar el valor de los equipos tecnológicos y los perjuicios materiales directos, la cuantía total del hurto se estimaría en unos 70 millones de pesos, de acuerdo con el citado diario.
Aunque allegados a la víctima sostienen con firmeza la hipótesis de que se habría utilizado escopolamina o la popular “burundanga” para adormecerlo, las autoridades policiales y sanitarias recalcaron que dicha sustancia aún debe ser plenamente confirmada mediante dictámenes toxicológicos formales, dado que el afectado no solicitó una valoración médico-legal inmediata al no presentar lesiones físicas visibles. No obstante, la defensa y los familiares ya habrían entregado a los investigadores los registros de las cámaras de seguridad del hotel Faranda Belvedere y los documentos de identidad que las sospechosas utilizaron en la recepción para su ingreso, según el informe periodístico.
Este episodio delictivo reabre el debate sobre la seguridad de los turistas extranjeros en la capital del país, una problemática que ha motivado múltiples advertencias preventivas por parte de la Secretaría de Seguridad de Bogotá frente a los riesgos de aceptar encuentros con personas desconocidas en recintos hoteleros. Mientras la Fiscalía General de la Nación avanza en las pesquisas para individualizar y capturar a las dos implicadas, el caso se suma a los expedientes procesales abiertos contra estructuras delictivas dedicadas al uso de sustancias de sumisión y perfiles falsos para cazar víctimas vulnerables en zonas exclusivas de la ciudad.
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