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El fenómeno del fraude en el consumo de agua persiste como un desafío relevante para la ciudad de Bogotá y sus alrededores. Así lo evidencian los resultados alcanzados por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) durante el primer trimestre de 2026, periodo en el que logró recuperar un monto significativo de $10.688 millones tras descubrir una serie de conexiones ilegales y manipulaciones en el sistema de suministro. Estos recursos, restablecidos mediante el trabajo de inspección, muestran la magnitud de un problema que va más allá de la simple infracción económica.
El balance divulgado por la EAAB parte de la ejecución de 3.095 inspecciones técnicas realizadas entre los meses de enero y marzo en distintos puntos de la ciudad y el municipio vecino de Soacha. El universo intervenido incluyó viviendas, comercios y obras de construcción, reflejando la diversidad de sectores donde ocurren este tipo de irregularidades. De esta muestra, en 1.247 casos (un 40 %) se encontraron evidencias de posibles delitos relacionados con la defraudación de fluidos, lo que revela la frecuencia con la que estas acciones suceden.
Uno de los datos más impactantes surge del volumen de agua no contabilizada: 1.468.531 metros cúbicos recuperados, una cantidad que podría abastecer a más de 133.500 hogares de estrato 3 por un mes. Esta información, sustentada en cifras de la EAAB, ilustra el verdadero alcance social y económico de las pérdidas originadas por esta práctica. La entidad reporta que las formas de fraude más detectadas fueron reconexiones ilícitas, alteración de medidores, retiro no autorizado de equipos para acceder al agua de manera directa y la consolidación de conexiones clandestinas a la red pública.
Las localidades más afectadas por este fenómeno, de acuerdo con los reportes, han sido Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar y Engativá, además de Soacha, donde la recurrencia de estos casos es especialmente notoria. Un ejemplo sintomático ocurrió en la localidad de Kennedy, donde un lavadero de vehículos sustrajo de manera ilegal 8.171 metros cúbicos de agua, avaluados en más de $66 millones. El operativo, según la EAAB, concluyó con el cierre del establecimiento y el arresto del representante legal, bajo la Ley 1801 de 2016, quien enfrenta ahora un proceso penal ante la Fiscalía General de la Nación.
En paralelo, la entidad radicó 126 denuncias penales adicionales que involucran cerca de 524.146 metros cúbicos de agua y $4.730 millones en pérdidas. Además de afectar las finanzas públicas, estas prácticas deterioran la infraestructura, ponen en riesgo la continuidad del servicio y afectan a los usuarios que cumplen con el pago del suministro. Por ello, se insiste desde la EAAB en la importancia de denunciar cualquier irregularidad a través de los canales oficiales, como la Acualínea 116.
¿Por qué es importante denunciar casos de fraude en el suministro de agua?
La relevancia de esta pregunta radica en el impacto directo que el fraude tiene sobre la calidad y estabilidad del servicio de agua en ciudades densamente pobladas como Bogotá y Soacha, según advierte la propia Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá. Al evadir el pago y alterar el sistema, los responsables ponen en riesgo la operación de las redes, afectan el mantenimiento de la infraestructura y generan sobrecostos para quienes sí cumplen con sus obligaciones.
Además, la denuncia permite que las autoridades identifiquen los puntos críticos y actúen de forma oportuna, garantizando la legalidad y la equidad en el acceso al recurso hídrico. En contextos donde el agua es un bien escaso y esencial para la vida urbana, la colaboración ciudadana se convierte en un elemento fundamental para el fortalecimiento del servicio público.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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