Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Feb 9, 2026 - 6:51 pm
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En Bogotá, la preocupación por el aumento de las riñas callejeras y su impacto en el indicador de lesiones personales se ha convertido en un tema central para las autoridades locales. Según datos oficiales de la Secretaría de Seguridad, en 2025 se registró un crecimiento del 3,27% en los reportes de estos incidentes, con 14.307 casos adicionales. Estos datos ponen de manifiesto una persistente problemática social que afecta directamente la convivencia y la seguridad ciudadana en la capital colombiana.

El Distrito ya ha dado pasos para enfrentar este fenómeno a través de campañas que integran estrategias de seguridad y cultura ciudadana, según se informó en El Espectador. Sin embargo, el aumento sostenido de los casos ha llevado al Concejo de Bogotá a promover acciones más contundentes. En este contexto, se impulsó un proyecto de acuerdo liderado por el concejal Julián Espinosa, del partido Alianza Verde, orientado a complementar y reforzar las estrategias existentes para reducir de manera efectiva el indicador de lesiones personales, especialmente de cara a 2026.

Dicha iniciativa—que ya fue aprobada en los debates del cabildo y está pendiente de la firma del alcalde Carlos Fernando Galán—propone un enfoque integral. El proyecto, según el propio Espinosa, establece la obligación para el Distrito de poner en marcha acciones de prevención social y comunitaria, fomentar la cultura ciudadana, llevar a cabo intervenciones focalizadas en zonas críticas, fortalecer los mecanismos de regulación y control, y modernizar los procesos de denuncia.

Para su ejecución, la normativa estipula que las Secretarías de Seguridad, Convivencia y Justicia, Gobierno, Cultura, Recreación y Deporte deben trabajar en conjunto en la formulación de un plan de acción coordinado, el cual debe contar con un sistema de seguimiento interinstitucional basado en información de sectores clave como la salud y la convivencia.

La administración distrital dispone de un plazo de doce meses para llevar a cabo las medidas propuestas y presentar informes anuales ante el Concejo de Bogotá que den cuenta de los avances en la disminución de las riñas y las confrontaciones violentas. Espinosa subrayó que en 2025 se superaron las 450 mil confrontaciones violentas en la ciudad, con las localidades de Rafael Uribe Uribe, Chapinero, Teusaquillo, Kennedy y Barrios Unidos encabezando los incrementos, lo que evidencia la urgencia de intervenciones focalizadas en estos territorios.

La expectativa se centra ahora en la formalización del acuerdo y el inicio de su implementación, en espera de que este enfoque articulado logre frenar el preocupante aumento de los casos y mejore la convivencia en Bogotá.

¿Qué diferencia a una confrontación violenta de una riña y cómo impacta esto en los reportes oficiales? La distinción entre una confrontación violenta y una riña puede ser relevante para el registro y tratamiento de este tipo de incidentes. La Secretaría de Seguridad focaliza sus estadísticas en riñas como enfrentamientos de carácter físico entre dos o más personas con consecuencias lesivas, mientras que las confrontaciones violentas pueden incluir una gama más amplia de conflictos, no siempre con daño físico. Esta diferenciación incide en las cifras y las estrategias de prevención, pues delimita el tipo de intervención necesaria para reducir tanto las riñas como otros actos de violencia interpersonal en la ciudad.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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