Sin embargo, tal y como se evidencia en la fotografía, las bicicletas de los ciudadanos son arrumadas entre cientos de otros de estos vehículos a la intemperie a la espera de sus dueños, que muchas veces prefieren dejarlas abandonadas debido al engorroso proceso legal que hay que surtir para sacarlas de allí.

“Para todos los casos de rodantes involucrados en accidente de tránsito, cuando no son retirados del patio, procede el traslado al patio de Fiscalía ubicado en Tenjo, Cundinamarca”, indicó la Secretaría de Movilidad de Bogotá a Pulzo.

De acuerdo con un ciudadano, conforme van llegando las bicicletas a los patios de la capital “las van tirando a lo maldita sea”; entonces, si alguna persona quiere que le hagan el peritaje correspondiente a su bicicleta “le toca treparse a ese morro a buscarla” y, según él, si la persona la encuentra, es muy probable que la encuentre desvalijada.

“Así le pasó a una señora que estaba conmigo. Me contó que tuvo un accidente en el que ella recibió todo el golpe y le tocó treparse y buscarla; sin embargo, cuando la encontró, una llanta estaba en una lado”, indicó el ciudadano a Pulzo.

La Ley 1730 de 2014 establece que si pasado un año, sin que el propietario o poseedor haya retirado el vehículo de los patios y no haya subsanado la causa que dio origen a la inmovilización y no esté a paz y salvo con la obligación generada por servicios de parqueadero o grúa, la autoridad de tránsito respectiva la declarará en abandono; posterior a esto, podrá ser vendido para recuperar parte del dinero adeudado.