La joven —que llevaba a su bebé de dos meses en sus brazos— y sus familiares tuvieron que caminar por el páramo de Berlín, en Santander, (que está a 3.200 metros de altura) y el menor no aguantó y falleció, indicó La Vanguardia.

Los venezolanos llegaron a Pamplona (Norte de Santander) en la noche de este martes, aseguró el medio, pero al día siguiente emprendieron una travesía hacía un albergue ubicado en el sector de La Laguna.

Los extranjeros recibieron un aventón por parte de un conductor, pero después de varios kilómetros, los venezolanos se dieron cuenta que se habían pasado de su destino, dijo el medio, razón por la que tuvieron que pasar por el páramo.

Horas después de caminar por el frío sector, la mamá se dio cuenta que su bebé sangraba por la nariz y no respondía a ningún estímulo, agregó Blu Radio, por lo que el menor fue trasladado a un puesto de salud de Silio, pero llegó sin signos vitales.

Diana Capacho, miembro de una fundación que ayuda a los migrantes —y que conoció de cerca este caso—, le dijo a la emisora que la mamá intentó quitarse la vida, por lo que “está en psicólogo y psiquiatría”.

El cuerpo del bebé fue a la morgue, y posteriormente a una funeraria, que la iglesia ayudó a pagar tras conocer la tragedia, informó la emisora.