Por eso, la mujer salió corriendo para ir hasta esa vivienda, ubicada en la calle 122 f con carrera 28, para hacerles el reclamo a quienes se encontraban allí, y según cuenta la Policía la víctima increpó al propietario y fue ahí cuando ocurrió la agresión.

“La mujer llegó hasta donde presuntamente se alojaban los sicarios, le hace el reclamo al propietario de la vivienda y este sujeto, sin mediar palabra, le propina varios impactos de arma de fuego y la asesina”, confirmó el subcomandante de Policía Metropolitana, coronel Miguel Ángel Botia, declaración que recogió el diario Q’Hubo Cali.

El oficial explicó que la reacción de la mujer, a la que ese medio identifica como María Alejandra Londoño Valencia, de 25 años, se dio porque hombres armados habían atacado a tiros a su esposo y a un joven que lo acompañaba, y que todo se dio dentro de un establecimiento en donde los dos estaban “haciendo compras”.

La víctima de este mortal ataque fue Luis Miguel Ibarbo, mientras que de su acompañante el oficial detalló que lo estaban atendiendo en un hospital.

A diferencia de la versión que entregó el oficial sobre que los dos hombres estaban de compras, el medio local asegura que según primeros testimonios de testigos “los dos hombres ingresaron a una vivienda que sería usada como establecimiento comercial, para hurtar dinero y cosas de valor”.

Eso concuerda con otro dato que entregó el coronel Botia: “Que ella sabía de los problemas en los cuales estaba comprometido su esposo”.

Botia también afirmó que en la reacción de sus hombres se logró la captura de la persona que habría disparado contra la mujer, y que en su poder se le encontró un arma de fuego y varios cartuchos. Además, que gracias a videos de cámaras de seguridad se logró “identificar plenamente” a los dos delincuentes que atacaron a Ibarbo y a la persona que estaba con él, en hechos que se registraron sobre el mediodía del viernes pasado.

Este video que compartió Q’Hubo recoge las declaraciones que dio el coronel, y casi al final del mismo Botia se refiere a dos posibles hipótesis sobre el caso que le fueron planteadas por los periodistas que lo entrevistaban: una disputa por el control del microtráfico, y una agresión anterior que se dio en una cancha de fútbol por parte de un allegado a la mujer víctima de los sicarios, y que dejó heridos a un hombre y a un niño de 7 años.