Las marchas feministas que se llevaron a cabo este lunes 8 de marzo, a propósito del Día de la Mujer, se vieron opacadas por actos vandálicos que cometieron algunas encapuchadas. La mayoría de asistentes se manifestaron de forma pacífica, pero su buen comportamiento quedó eclipsado por los ataques que realizaron unas mujeres a diferentes establecimientos comerciales y hasta a una iglesia del centro de Bogotá a la que le prendieron fuego.

Desde las primeras horas de este martes, algunas mujeres que trabajan en los servicios generales del edificio Murillo Toro, uno de los que más grafitis recibió en su fachada, tuvieron que empezar las labores de aseo para limpiar lo que hicieron las encapuchadas.

Varias de ellas rechazaron los actos vandálicos que se cometieron ayer y les pidieron a las mujeres que, para una próxima ocasión, se manifiesten sin necesidad de afectar las propiedades privadas. “No estoy de acuerdo con lo que están haciendo. Podemos protestar, pero no dañar el inmueble. A nosotros nos toca pagar los daños que las mujeres de la protesta hicieron. Por favor, podemos protestar sin dañar nada”, dijo la señora María Muñoz, una de las aseadoras, al ser entrevistada por la emisora Blu Radio.

Doña María no fue la única que lamentó lo ocurrido este 8 de marzo. Patricia, otra de las empleadas de servicios generales del edificio Murillo Toro, señaló que el trabajo que les espera a ella y sus compañeras es más agotador que el que muchos piensan.

“Yo creo que nos vamos a demorar toda la semana”, expresó la mujer cuando en la emisora le preguntaron cuánto tiempo les podría tomar limpiar todos los grafitis que estaban en la fachada del edificio.

Patricia también contó las dificultades que representaba limpiar una propiedad que es considerada patrimonio. “Toca limpiar con la misma piedra de la fachada, por ser patrimonio no se pueden usar químicos”, le contó ella a la emisora.

Miles de usuarios en las redes sociales se unieron al pedido de que las próximas marchas se lleven a cabo sin atentar contra el orden público. Estos fueron algunos de los testimonios que entregaron a Blu las mujeres que están limpiando los grafitis que pintaron en el centro de Bogotá varias feministas: