Sin embargo, la intención era llegar hasta Medellín, a como diera lugar. Por eso, los familiares de estos excarcelados contrataron el vehículo de emergencia para que los trasladara de un municipio al otro haciéndolos pasar como pacientes, y así no despertar sospechas, informó Noticias Caracol.

Aparentemente, los allegados de estas personas “le pagaron al conductor de la ambulancia para que los recogiera en Puerto Boyacá, donde estaban varados”, agrega el medio.

No obstante, mientras se movilizaban por las carreteras nacionales, las autoridades detuvieron la ambulancia en Río Claro (Antioquia) y descubrieron que en el interior se transportaban los 3 presos. Así lo confirmó al noticiero el general Carlos Ernesto Rodríguez, director de Tránsito de la Policía Nacional:

“Se logra establecer que no trasladaban ninguna clase de paciente, por el contrario, trasladaban tres personas quienes habían contratado la ambulancia como un vehículo de servicio público”.

Incluso, durante la inspección al vehículo de urgencias, la Policía estableció que se trataba de un carro adscrito a una clínica privada de la capital antioqueña que también transportaba a una auxiliar de enfermería, indicó el informativo.

A los 3 hombres, a la enfermera y al conductor se les impusieron comparendos por infringir la medida obligatoria de aislamiento y por el utilizar la ambulancia como servicio público.

“A los conductores que trasladan ciudadanos sin el cumplimiento de los requisitos legales, inmediatamente, se les inmoviliza el automotor y la licencia puede ser suspendida, entre 6 meses y 25 años, como también sanciones impuestas entre un salario mínimo legal vigente hasta 25 salarios”, advirtió el oficial.