El jurista dijo en Blu Radio que hace 3 días habló con Daniel José Osorno Márquez, alias ‘Pupileto’, que le contó que estaba aislado en “calabozo”, pero no porque tuviera coronavirus, “sino porque, como se había fugado del centro penal, se encontraba en una situación de vigilancia especial”.

Varón agregó en la emisora que no tiene certeza de que su cliente padeciera esa infección; ni siquiera tiene conocimiento de que se le haya practicado la prueba de COVID-19. Aseguró que no ha recibido un pronunciamiento oficial de la cárcel El Bosque, de Barranquilla, donde estaba recluido el ladrón.

Precisamente por eso, la familia le solicitó a la Fiscalía que no se creme el cuerpo de Osorno Márquez, pues, dijo el abogado en la entrevista, “temen” que esa sea una “excusa para incinerar el cuerpo y que no se pueda examinar el cadáver para establecer las causas” de la muerte.

“Hay voces, incluyendo la de la familia,  que apuntan a que el señor Osorno Márquez no se suicidó, sino que, al parecer, en una trifulca murió por ahogamiento”, dijo el jurista.

La suspicacia de la defensa se debe, según El Heraldo, a las presuntas agresiones que ‘Pupileto’ sufrió en prisión que, asevera Varón, fueron “encubiertas por el Inpec”.

Incluso, el jurista señaló, de acuerdo con el periódico, que guardias también habrían participado en las “torturas” y burlas que dice vivió el joven en la cárcel, por su orientación homosexual.

Por ahora, la defensa espera que Medicina Legal determine las causas de la muerte del joven.