Las autoridades australianas reforzaron este jueves las medidas de restricción social de cara a las fiestas de Año Nuevo, tras reportarse ocho infecciones locales en la ciudad de Melbourne, que llevaba 61 días sin contagios locales.

Además, el pequeño brote de coronavirus en Sídney, la ciudad más poblada de Australia y en donde este jueves se reportaron 10 nuevos casos, obligó al gobierno del estado de Nueva Gales del Sur a confinar desde el pasado 19 de diciembre a unas 250.000 personas que viven en las Playas del Norte. mientras otras jurisdicciones le cerraron sus fronteras internas.

Asimismo, las autoridades de Nueva Gales del Sur adoptaron medidas de restricción social en toda la metrópolis debido a la expansión del virus, que incluyó un límite de cinco personas en las reuniones de nochevieja y la prohibición de público masivo a sus tradicionales fuegos artificiales que se realizaron en la Bahía de Sídney.

“No es fácil tener que decidir el cierre de las fronteras y la imposición de nuevas restricciones y por cierto, a nadie le gustaría anunciarlas en un día en que se supone se trata de celebrar”, comentó Jacinta Allan, jefa interina del gobierno de Victoria.

Australia, que ha suprimido la COVID-19 en gran parte de su territorio, acumula casi 28.400 casos positivos desde el inicio de la pandemia, incluyendo 909 fallecidos, la mayoría de los cuales se produjeron durante el rebrote entre junio y octubre en Melbourne.

Actualmente este país de 25 millones de habitantes tiene poco más de 200 casos activos de COVID-19, principalmente entre personas que retornaron del exterior y de infecciones contraídas en Sídney.

Así se recibió el Año Nuevo en Australia:

Nueva Zelanda recibió el 2021 con juegos pirotécnicos:

Aunque Nueva Zelanda no tuvo restricciones para ver los juegos pirotécnicos y las personas tenían permitido asistir al espectáculo, a diferencia de otros años, las calles no estuvieron llenas.