De acuerdo con las primeras informaciones de las autoridades locales, los bomberos se encontraron al llegar con tres focos diferentes de fuego, lo que determinaría que el incendio en la catedral de San Pedro y San Pablo tuvo un origen criminal.

Pierre Sennes, fiscal de Nantes, señaló que la investigación estará a cargo de la policía judicial, que tiene previsto entrar en la basílica para constatar los daños y las circunstancias en que se produjeron las llamas este sábado en la mañana.

El responsable del cuerpo de bomberos de esa ciudad, el general Laurent Ferlay, enfatizó que el incendio no fue tan fuerte como el que se presentó el 15 de abril del pasado año en Notre Dame, París.

Ferlay, igualmente, añadió que la situación tampoco es comparable a la que sufrió la propia catedral el 28 de enero de 1972, que dejó muy afectado el edificio, reconstruido con un tejado de hormigón y no de madera.

“Los daños se concentran principalmente en el gran órgano que parece estar completamente destruido. La plataforma en la que se encuentra es muy inestable y amenaza con derrumbarse”, concluyó.

Esta tarde, por último, está previsto que acudan a Nantes para revisar la situación el primer ministro francés, Jean Castex, y sus ministros de Interior, Gérald Darmanin, y Cultura, Roselyne Bachelot.