Sin embargo, en su discurso, Trump eludió hacer cualquier referencia a la legislación vigente sobre acceso a armas de fuego y apenas se concentró en afirmar que está empeñado en “enfrentar el difícil asunto de la salud mental”.

“Estamos comprometidos en trabajar con líderes estatales y locales para ayudar a hacer que nuestras escuelas sean seguras y enfrentar el difícil asunto de la salud mental”, expresó el mandatario.

Trump dijo que Estados Unidos debe ahora “trabajar en conjunto para crear una cultura en nuestro país que abrace la dignidad de la vida, que cree conexiones humanas profundas y significativas”.

El artículo continúa abajo

El presidente estadounidense adelantó que aún este mes mantendrá reuniones con gobernadores y fiscales para “tornar seguras nuestras escuelas y proteger nuestras prioridades”.

Ya en un mensaje que había publicado en la mañana en la red social Twitter, Trump había atribuido la matanza a un problema mental del atacante y la relacionó con la falta de vigilancia en esos casos.

“Tantos signos de que el tirador de Florida era un perturbado mental, expulsado incluso de la escuela por su mala y errática conducta. Los vecinos y los compañeros de clase sabían que era un gran problema”, escribió.

Para Trump, “hay que informar de esos casos a las autoridades siempre, ¡una y otra vez!”.

Con AFP

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.