Se trata de una victoria mayúscula para Trump, no tanto por el importante número de delegados conseguidos en la jornada, sino por aplicar un golpe devastador en las tentativas de impedir que garantice la nominación antes de la convención partidaria, prevista para julio en Cleveland.

El magnate precisa sumar 235 delegados para garantizar la candidatura presidencial a las elecciones de noviembre y evitar una difícil e impredecible negociación en la convención Republicana.

En Indiana están en juego 57 delegados: 30 son para quien gane la primaria del estado. Los 27 restantes se distribuyen en partes iguales entre los nueve condados del estado, y terminan en la bolsa del candidato más votado en cada uno de esos  distritos.

Cruz y Kasich no tienen ninguna posibilidad matemática de ganar la carrera interna por la nominación, pero ambos mantenían la esperanza de forzar una negociación en la convención.

Las ilusiones -especialmente por parte de Cruz- se centraban en una primera ronda de votación sin un vencedor en la convención, para buscar la victoria en una ronda posterior, cuando los delegados están liberados para apoyar al candidato que escojan.

Sin embargo, en la jornada, el portavoz de la campaña de Cruz, Rick Tyler, dijo a la red te televisión MSNBC que si Trump lograba una victoria contundente en Indiana, “podría ser el fin”.

Pero el senador, del movimiento ultraconservador Tea Party, ya adelantó que competirá “hasta el final”, buscando un triunfo en California, donde estarán en disputa nada menos que 475 delegados.

En tanto, entre los Demócratas, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton aparecía levemente por delante del senador Bernie Sanders.

Clinton precisa sumar aproximadamente 200 delegados para sellar la difícil disputa con Sanders.

Bajo el sistema demócrata de distribución proporcional de delegados, aún perdiendo ajustadamente en Indiana, Clinton seguirá sumando.

Los demócratas reparten 83 delegados en este estado del norte de Estados Unidos, cuyo sector manufacturero atraviesa una depresión, que llevó a Sanders a enfocarse en los acuerdos comerciales que impulsa el gobierno estadounidense.

“Necesitamos una política comercial que trabaje para la clase media y las familias trabajadoras y no solo los presidentes de las grandes compañías”, dijo Sanders a la prensa durante la jornada.

Clinton “ha virtualmente apoyado cada uno de esos desastrosos acuerdos comerciales”, agregó.

Mientras tanto, la exsecretaria de Estrado parecía ya pasar la página en Indiana, y se enfocaba en responder los ataques de Trump.

“La gente ha lanzado cosas sobre mí por 25 años y aquí estoy, al borde de ser la primera mujer nominada por un partido nacional para ser presidente”, dijo Clinton en Virginia Occidental, que vota en una semana.

AFP