En una entrevista con el programa matinal Fox & Friends, Trump se refirió a las protestas contra legisladores republicanos y a las filtraciones de informaciones sobre su equipo de gobierno:
creo que el presidente Obama está detrás de ellas, su gente está sin duda detrás”.
Trump aseguró que tienen “algunas ideas” sobre quién o quiénes están filtrando información a la prensa sobre el funcionamiento de la nueva Casa Blanca o de algunas agencias del Gobierno y reiteró que aún tienen a “gente de otros Gobiernos, de otras Administraciones”.
Trump también se refirió a una información de la publicación Politico que asegura que el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, revisó los teléfonos de su personal para confirmar que las filtraciones no venían de su departamento.
“Sean es un buen ser humano. Yo lo habría hecho de otra manera, pero estoy de acuerdo con ello”, aseguró Trump.
Reconoció que su “mensaje no es bueno” y se da una calificación “C o C+” (un aprobado raspado), pero considera que tiene una A (sobresaliente) en “esfuerzo” y “logros”.
Cuando veo historias sobre que Donald Trump no ha llenado centenares de puestos (de funcionarios públicos en agencias clave), eso es porque, en muchos casos, no queremos llenar esos puestos”,
indicó Trump.
El nuevo presidente, con solo algo más de un mes en su puesto, ha prometido reducir el número de funcionarios públicos, aunque los medios y analistas siguen sorprendidos por su falta de personal de alto perfil en ministerios como el Departamento de Estado o de Defensa.
Con EFE
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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