La 501.V2, como fue nombrada esta variante del coronavirus, se detectó en Sudáfrica en los últimos meses por primera vez en el Cabo Oriental y, desde entonces, se ha extendido a otras provincias.

“Las evidencias recopiladas sugieren contundentemente que la segunda ola que estamos experimentando está impulsada por esta mutación del virus”, manifestó el jefe de la cartera sanitaria.

Ian Sanne, miembro del Comité Asesor Ministerial sobre el COVID-19 en el país africano, puntualizó en una entrevista con el portal informativo EWN que se trata de una variante y no de una nueva cepa.

Aunque no le restó importancia a este hallazgo, el especialista reiteró que una nueva cepa traería más problemas y causaría una mayor preocupación dentro de la comunidad científica, como está sucediendo actualmente en el Reino Unido.

“Básicamente, volveríamos al principio y estaríamos lidiando con una nueva cepa del virus circulando por el mundo. Pero ese no es el caso. Esta es una variante y tiene algunos cambios genéticos. Representa una evolución viral”, subrayó Sanne.

El ministro de Salud, por último, señaló que los investigadores sudafricanos le compartieron toda la información sobre esta variante a la Organización Mundial de la Salud (OMS), Asimismo, precisó que todavía se desconoce si esta mutación es más peligrosa.

Nueva cepa del coronavirus pone en alerta al mundo, que aísla a Reino Unido

Numerosos países alrededor del mundo prohibieron este lunes toda conexión con la nación británica debido a la aparición de la nueva cepa del COVID-19. Los primeros gobiernos en restringir todos los vuelos internacionales procedentes de Reino Unido fueron los de Bélgica, Italia y Holanda.

España, Francia, Alemania, Suiza, Portugal, Rusia y Austria son otros de los países que prohibieron todo tipo de conexión con esa nación. De igual manera, Colombia, Argentina, Chile, Perú y Canadá también decretaron esta misma media.