La institución apuntó en un mensaje de Twitter que el epicentro del movimiento telúrico se registró 28 kilómetros al suroeste de la comunidad de San Marcos, que se ubica unos 70 kilómetros de distancia de Acapulco, y a una profundidad de 13 kilómetros.

Debido a la cercanía, el sismo se sintió en Acapulco, sitio que durante los fines de semana registra alta afluencia de turistas sobre todo de la Ciudad de México, está 400 kilómetros de distancia, y de estados cercanos como Puebla y Morelos.

El temblor provocó la repentina salida de los hoteles de los vacacionistas aunque las autoridades no registraron reportes de daños.

En tanto, autoridades de la secretaría de Protección Civil de Guerrero señalaron que fue percibido de “moderado a fuerte” en algunas zonas del estado.

En la capital mexicana, la Secretaría de Seguridad de la Ciudad de México indicó que debido a la magnitud del movimiento no se activó la alerta sismíca debido a que la activación de energía en los primeros segundos del sismo no supero los niveles preestablecidos, aunque en algunos sectores de la metrópoli si fue percibido.

Tras el terremoto del 19 de septiembre de 1985, en 1989 se inició el desarrollo del Sistema de Alerta Sísmica de la Ciudad de México, que originalmente comenzó con 12 estaciones sismo sensoras cubriendo de forma parcial un segmento de la costa de Guerrero.

Ese segmento en el fondo oceánico de la entidad es la brecha sísmica de Guerrero, una franja 175,5 kilómetros entre el Puerto de Acapulco y el municipio de Papanoa.