En enero de 2015, a Miché Solomon le dijeron que una niña recién llegada a la escuela se parecía mucho a ella, relata BBC, algo a lo que Miché no le prestó mucha atención salvo por el momento que conoció a la novata, de nombre Cassidy Nurse, tres años menor que ella: “Me sentí rara, sentí un tipo de conexión inexplicable con ella”, dice Miché.

Según el medio británico, las adolescentes se volvieron mejores amigas y días después se tomaron una foto juntas que luego Cassidy mostró en su casa, donde sus padres se sintieron inquietos y le sugirieron que le preguntara a su ‘amiga’ si había nacido el 30 de abril de 1997.

La foto también la vieron la madre de Miché y su esposo Michel, que opinaron que sí se parecían mucho.

Cuando Cassidy le preguntó a Miché por la fecha de su nacimiento, la joven le dijo que sí era y le tomó del pelo con que si le estaba revisando su Facebook para saber esa información tan específica, destaca BBC.

Luego vino una serie de sucesos que terminaron por revelar la verdad, cuando un día llamaron a Miché la oficina del director y le contaron la historia de una niña, Zephany Nurse, que había sido secuestrada de un hospital, es decir, ella.

Miché les dijo que ese hospital no correspondía al que su madre la había dicho que había nacido, pero pronto las autoridades corroboraron que no había registro de su nacimiento en el presunto hospital que le había referido su mamá.

Luego, las autoridades llevaron a Miché a un hogar de paso, mientras cumplía los 18 y decidiera a dónde quería ir, si al que ella consideraba su hogar o al de sus padres biológicos.

La mujer que había criado a Miché fue enviada a prisión y luego encarcelada durante 10 años (aún le faltan 6 por pagar) y la joven Miché entró en shock dadas sus dos realidades.

Finalmente, se fue a vivir con su padre adoptivo, a quien detuvieron en un principio pero luego dejaron en libertad al comprobar que no tenía nada que ver con el secuestro de Miché, pues al parecer su esposa le había hecho creer que estaba embarazada, puntualiza el medio.

En la actualizad, Miché tiene casi 22 años, tiene dos hijos y visita en la cárcel a la mujer que la crió.